Atentado con bomba en una sede del Correo Argentino

COMPARTIR

Dos personas resultaron con heridas leves luego de que un artefacto explosivo de fabricación casera detonara ayer, cerca de las once de la noche, en la sede del Correo Argentino ubicada en Fair al 1100, en El Jagüel, partido de Esteban Echeverria, provincia de Buenos Aires. La bomba estaba en una encomienda y, según las primeras versiones, además de la carga explosiva habría contenido también tuercas y clavos, con la intención de provocar un daño mayor.

Según adelantaron fuentes policiales, la explosión se produjo en la playa de distribución cando un empleado tomó una encomienda armada con una caja de cartón y la lanzó contra uno de los rincones. Al parecer, el golpe contra el suelo activó la carga, por lo que el estallido fue inmediato. Como consecuencia de esto, el empleado Luis Núñez, de 42 años de edad, sufrió heridas leves en su hombro izquierdo, mientras que su colega Jorge Alberto Guadini, de 62, padeció aturdimiento.

Tras inspeccionar el lugar, los investigadores de la Policía Bonaerense hallaron en la playa de distribución un caño de metal de unos 30 centímetros de largo con rosca en ambos extremos y ligado a una batería con dos cables. El responsable del operativo fue el comisario mayor y jefe departamental de Almirante Brown, Fernando Arrubia.

Por estas horas, los investigadores intentan determinar el origen del dispositivo que generó el incidente, como así también el remitente de la encomienda, para dar con los supuestos responsables del atentado. En cuanto al hecho en sí, se pudo conocer el alcance de la explosión gracias a varios videos que los propios empleados grabaron con sus celulares segundos después de la detonación y con el fin de mostrar los destrozos ocasionados.

Es importante destacar que el hecho se produjo en momentos en que el Gobierno de Mauricio Macri planifica llevar a cabo un duro ajuste en el Correo Argentinos que le permita al Estado el ahorro de unos 1500 millones de pesos durante 2018. Como parte de ese ajuste, el Gobierno planifica desafectar a una gran parte de los 16.600 empleados con que cuenta la empresa en la actualidad.

COMPARTIR