Trasladaron a Rosario a Damián Reifenstuel, acusado de matar a pedradas a Ivana Garcilazo
El principal imputado por el asesinato de la hincha de Rosario Central durante los incidentes en el clásico rosarino fue extraditado desde Bolivia y ya se encuentra en la ciudad. Las autoridades locales iniciaron las primeras medidas judiciales.
El acusado Damián Reifenstuel, capturado en Bolivia por el homicidio de Ivana Garcilazo, ya se encuentra en Rosario después de su traslado desde el país vecino.
La extradición se concretó en las últimas horas y el hombre quedó a disposición de la Justicia santafesina. Garcilazo, hincha de Rosario Central de 32 años, murió en marzo de 2024 tras recibir un impacto de piedra en la cabeza durante los violentos incidentes que se registraron en las inmediaciones del estadio Gigante de Arroyito antes del clásico contra Newell’s.
Según las investigaciones, Reifenstuel habría participado activamente en los disturbios y es señalado como uno de los autores materiales del ataque que causó la muerte de la mujer. Fue detenido en territorio boliviano semanas atrás tras un operativo conjunto entre autoridades de ambos países.
Traslado y primeras medidas
Una vez en Rosario, el imputado fue alojado en dependencias policiales y se le tomaron las primeras declaraciones informativas. La fiscal a cargo de la causa, Florencia Carbone, avanza en la recolección de pruebas y testimonios para determinar el grado de responsabilidad exacto de Reifenstuel y de otros involucrados que aún permanecen prófugos o bajo investigación.
El caso generó gran conmoción en el fútbol rosario y en todo el país. Distintos sectores pidieron mayor seguridad en los clásicos y endurecimiento de las penas por violencia en el deporte. La familia de Ivana Garcilazo, acompañada por dirigentes de Central, reclamó justicia y que se esclarezca completamente lo ocurrido aquella tarde.
Contexto de los incidentes
Los hechos se produjeron el 10 de marzo de 2024 en el marco de un nuevo capítulo de la rivalidad entre Rosario Central y Newell’s. Pese a los operativos de prevención, grupos de barras se enfrentaron con piedras, palos y elementos contundentes. Garcilazo fue alcanzada por una de las piedras lanzadas y falleció horas después en un hospital de la ciudad.
Reifenstuel había logrado fugarse del país poco después del hecho. Su paradero fue seguido por Interpol y fuerzas de seguridad bolivianas hasta su detención. La extradición se tramitó con celeridad gracias a los acuerdos bilaterales vigentes.
Desde la fiscalía indicaron que en los próximos días se definirá la situación procesal del detenido. Se espera que se le impute el delito de homicidio agravado por el contexto de violencia en espectáculos deportivos, figura que prevé penas más elevadas.
El traslado de Reifenstuel cierra una etapa de la investigación pero abre otra: la de reconstruir con precisión la mecánica del ataque y determinar si actuó en grupo o si hay otros responsables directos. La causa sigue abierta y desde la Justicia prometen avanzar sin pausa hasta identificar a todos los involucrados.