Policiales

Caso Agostina Jalabert: la primera imagen del acusado tras tres años y medio de espera

La familia de la joven mendocina asesinada en 2023 vio por primera vez el rostro del imputado en la audiencia preliminar. El grito de su madre resumió el dolor acumulado.

Publicado el 29 de julio de 2026, 16:40 hs

La mañana del viernes en los tribunales de Mendoza quedó marcada por un momento que la familia Jalabert esperó durante tres años y medio. Por primera vez, el rostro del hombre acusado de abusar, asesinar y abandonar el cuerpo de Agostina Jalabert en un descampado apareció en la pantalla de la sala de audiencias.

La imagen, transmitida por videoconferencia desde el penal donde está detenido, mostró a un hombre de 32 años, de contextura delgada y cabello corto. Vestía una remera oscura y miraba fijamente hacia la cámara. Ese instante bastó para que el grito de la madre de Agostina atravesara la sala: un alarido de dolor, bronca y alivio que condensó 1.300 días de lucha.

Agostina tenía 29 años cuando desapareció el 2 de enero de 2023 en la localidad de Tunuyán. Su cuerpo fue encontrado cinco días después en un terreno baldío, a pocos kilómetros de donde había sido vista por última vez. La autopsia determinó que había sido abusada sexualmente y asesinada por asfixia. El caso conmocionó a Mendoza y se convirtió en uno de los crímenes más seguidos de los últimos años en la provincia.

La investigación avanzó con lentitud. Recién en marzo de 2025, la Justicia mendocina detuvo al principal sospechoso, un hombre con antecedentes por violencia de género que había mantenido una relación esporádica con la víctima. Durante más de dos años, la familia reclamó avances, marchó por las calles de Tunuyán y Mendoza, y denunció demoras e irregularidades en la pesquisa.

En la audiencia preliminar realizada esta semana, el juez de Garantías confirmó la elevación a juicio oral del expediente. El imputado enfrenta cargos por abuso sexual con acceso carnal agravado, femicidio y abuso de arma de fuego. La defensa pidió la nulidad de parte de la prueba, pero el magistrado rechazó la mayoría de los planteos y ordenó continuar con el proceso.

"No queremos que pase más tiempo. Queremos justicia ya", dijo el padre de Agostina al salir de la sala, rodeado de familiares y militantes de organizaciones de mujeres. La madre, visiblemente afectada, apenas pudo articular palabras tras el grito que se volvió viral en las redes. Para la familia, ver el rostro del acusado fue un punto de inflexión: ya no era un nombre en un expediente, sino una persona concreta frente a la Justicia.

El fiscal a cargo del caso aseguró que la prueba recolectada es sólida: hay pericias genéticas, testimonios y rastros telefónicos que vinculan al imputado con la escena del crimen. La querella, representada por un abogado de la familia, pidió que el juicio se realice bajo la figura de femicidio y con perspectiva de género.

El caso Jalabert se suma a una larga lista de femicidios que siguen sin resolverse con celeridad en el interior del país. Según datos del Observatorio de Mujeres, en Mendoza se registraron 14 femicidios entre 2023 y 2026. La lentitud de los procesos judiciales sigue siendo una de las principales quejas de las familias.

La primera audiencia del juicio oral está prevista para dentro de cuatro meses. Hasta entonces, la familia Jalabert continuará exigiendo que el proceso no sufra más demoras. El grito de esa mañana de julio en los tribunales mendocinos no fue solo de dolor: fue también un recordatorio de que, para ellos, la Justicia recién empieza a dar señales después de tres años y medio de espera.

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