Sube el petróleo y caen los mercados tras la nueva escalada entre EE.UU. e Irán
La tensión en Medio Oriente impulsó el precio del crudo Brent por encima de los 80 dólares, mientras que los principales índices bursátiles de Wall Street cerraron con pérdidas. Analistas advierten sobre el impacto en la economía global si el conflicto se profundiza.
El precio del petróleo registró una fuerte suba este miércoles luego de que se intensificara la confrontación entre Estados Unidos e Irán en el golfo Pérsico, un episodio que ya provocó caídas en los principales mercados bursátiles del mundo.
Según datos de mercado, el crudo Brent superó los 80 dólares por barril por primera vez en lo que va del año, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) también trepó por encima de los 76 dólares. La reacción de los inversores fue inmediata: el Dow Jones cayó más de 400 puntos, el S&P 500 perdió 0,8% y el Nasdaq cerró en rojo por segundo día consecutivo.
La escalada se produjo después de que Irán amenazara con cerrar el estrecho de Ormuz, por donde pasa casi el 20% del petróleo mundial, en respuesta a las nuevas sanciones anunciadas por Washington. Fuentes diplomáticas confirmaron que la administración Trump endureció las medidas contra el programa nuclear iraní, lo que Teherán interpretó como un paso hacia el conflicto abierto.
Desde el punto de vista económico, el impacto ya se siente en los precios de la energía. En la Argentina, donde el país importa casi la totalidad de su consumo de combustibles, analistas estiman que un barril por encima de los 85 dólares podría traducirse en un aumento de entre 8% y 12% en los surtidores en las próximas semanas, siempre que el gobierno decida trasladar el costo al consumidor.
Mara Quaranta, especialista en mercados de Última Hora Diario, explica que “el petróleo es un activo refugio en momentos de incertidumbre geopolítica. Cuando sube por tensión y no por demanda real, suele arrastrar a la baja a las bolsas porque aumenta el temor a una inflación importada y a una posible recesión”.
En el plano local, el Ministerio de Economía sigue de cerca la cotización. Fuentes oficiales indicaron que, por ahora, no se modificará la política de subsidios a los combustibles, aunque admitieron que un conflicto prolongado obligaría a revisar las cuentas públicas. El BCRA, por su parte, intervino en el mercado de cambios para evitar una corrida ante la suba del dólar global.
En Europa, el Euro Stoxx 50 cayó 1,2% y el petróleo también empujó al alza el rendimiento de los bonos alemanes, signo de que los inversores buscan seguridad. En Asia, la Bolsa de Tokio cerró con pérdidas de 0,9% pese a que el Banco de Japón mantuvo su política monetaria sin cambios.
Hasta el momento, ni Washington ni Teherán han confirmado acciones militares directas, pero el tono de los comunicados oficiales subió varios grados. El secretario de Estado norteamericano advirtió que “cualquier intento de cerrar Ormuz será considerado un acto de agresión contra el comercio mundial”, mientras que el líder supremo iraní respondió que “la respuesta será proporcional y en el lugar y momento que elijamos”.
Los analistas coinciden en que, si la tensión se mantiene por más de una semana, el efecto sobre la inflación global podría ser significativo. Organismos como la OPEP+ ya adelantaron que evaluarán aumentar la producción para compensar cualquier caída en el suministro iraní, aunque esa decisión depende de la evolución del conflicto.
En la Argentina, el impacto no se limita a los combustibles. La suba del petróleo también afecta los precios de los fertilizantes y, por ende, el costo de los alimentos. Además, complica las cuentas del gobierno en un año electoral, ya que el precio de la energía incide directamente en la inflación y en el poder adquisitivo de los salarios.
Por ahora, el mercado espera señales claras de desescalada. Hasta que no haya un acuerdo o, al menos, una tregua verbal, el petróleo seguirá siendo el termómetro de la tensión geopolítica y los mercados continuarán reaccionando con volatilidad.