Policiales

Silbidos y 8 minutos fatales: la radiografía del crimen del policía Manfredi

Un análisis detallado de los hechos que terminaron con la muerte del agente de la Policía de la Provincia de Buenos Aires en La Matanza. Lo que revelan las pericias, los testimonios y el contexto de inseguridad.

Publicado el 20 de julio de 2026, 07:20 hs

El crimen del policía bonaerense Cristian Manfredi, ocurrido en las últimas horas en La Matanza, dejó en evidencia una vez más la crudeza de la inseguridad en el conurbano bonaerense. Según los primeros datos que trascendieron, el agente fue atacado a balazos mientras realizaba un procedimiento vehicular y murió tras ocho minutos de agonía sin recibir asistencia inmediata.

Testigos relataron que, mientras Manfredi yacía herido en el suelo, parte de la multitud que se había congregado comenzó a silbar y a festejar el hecho. Ese detalle, que ya forma parte de la investigación, generó indignación en las fuerzas de seguridad y en gran parte de la opinión pública. Los silbidos, captados en videos que circulan en redes, se convirtieron en el símbolo de una degradación social que preocupa a las autoridades.

La radiografía del hecho, según las primeras pericias a las que accedió Última Hora Diario, muestra que el policía recibió al menos tres impactos de bala en la zona abdominal y torácica. El ataque ocurrió alrededor de las 22:30 en la intersección de las calles Eva Perón y Los Patos, en la localidad de Gregorio de Laferrere. Manfredi, de 34 años y con 12 de servicio, se encontraba junto a su compañero realizando controles preventivos cuando una moto se acercó a toda velocidad.

Del vehículo descendieron dos individuos que, sin mediar palabra, abrieron fuego. El compañero del agente logró repeler el ataque y herir a uno de los agresores, que fue detenido minutos después en un centro de salud de la zona. El segundo atacante logró escapar y es intensamente buscado por la Policía Bonaerense y la Justicia.

Según los datos preliminares del Ministerio de Seguridad de la provincia, Manfredi no tuvo tiempo de desenfundar su arma reglamentaria. Las pericias balísticas indican que los disparos fueron realizados con una pistola 9 milímetros con numeración limada, un arma típicamente usada por bandas dedicadas al narcomenudeo en la zona oeste del Gran Buenos Aires.

Los ocho minutos fatales fueron determinantes. Fuentes policiales consultadas indicaron que el tiempo transcurrido entre el ataque y la llegada de la ambulancia fue clave. Vecinos que presenciaron la escena afirmaron que hubo demoras en el llamado al 911 y que, mientras tanto, un grupo reducido de personas silbaba y gritaba consignas contra la policía. Esos videos ya están en poder de la fiscalía a cargo de la causa.

El hecho generó una fuerte reacción en las filas policiales. El ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, se hizo presente en el lugar y prometió “esclarecimiento total” y “mano dura” contra los responsables. “No vamos a tolerar que se festeje la muerte de un agente que estaba trabajando”, afirmó el funcionario en una breve declaración.

Manfredi deja una esposa y dos hijos pequeños. Sus compañeros lo describen como un policía “de calle”, de los que conocen cada esquina de La Matanza y que había participado en varios operativos contra el narcotráfico en los últimos meses. Su muerte se suma a una lista que ya supera los 15 agentes caídos en la provincia en lo que va del año.

La investigación, caratulada como homicidio agravado por ser cometido contra un miembro de las fuerzas de seguridad, quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción N° 4 de La Matanza. Los peritos de la Policía Científica trabajaron durante la madrugada en el lugar para recolectar vainas servidas y otros elementos que permitan reconstruir con exactitud la secuencia de los hechos.

Este nuevo episodio vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la inseguridad en el Gran Buenos Aires, la relación entre fuerzas de seguridad y parte de la población, y la necesidad de políticas integrales que vayan más allá de la mera respuesta represiva. Mientras tanto, la familia de Cristian Manfredi pide justicia y sus compañeros exigen que su muerte no quede impune.

← Volver al blog