Quién era el policía asesinado: tenía 30 años y trabajaba en el Plan Bandera
Un efectivo de 30 años fue asesinado mientras cumplía funciones en el marco del Plan Bandera en Córdoba. Su identidad y trayectoria revelan a un joven con años de servicio en la fuerza.
Un policía de 30 años fue asesinado en la provincia de Córdoba mientras prestaba servicio en el marco del Plan Bandera, el operativo de saturación que el gobierno provincial mantiene en barrios con alta conflictividad.
El efectivo, identificado como Rodrigo Exequiel Figueroa, recibió un disparo en el pecho durante un enfrentamiento con delincuentes en la zona sur de la capital cordobesa. Fuentes policiales confirmaron que el hecho ocurrió alrededor de las 22 del lunes, cuando Figueroa y su compañero respondieron a un llamado por un disturbio.
Según los primeros datos, los uniformados fueron emboscados por un grupo que abrió fuego sin mediar palabras. Figueroa fue trasladado de urgencia al Hospital de Urgencias, donde ingresó sin signos vitales. Su compañero resultó ileso.
Figueroa tenía 30 años, era casado y padre de una nena de 4. Ingresó a la Policía de Córdoba en 2016 y desde hace dos años integraba el grupo táctico del Plan Bandera, un programa que despliega más de 300 efectivos por turno en los barrios más calientes de la ciudad.
Quienes lo conocían lo describen como un agente comprometido, de los que “no se hacían los distraídos”. Había participado en varios operativos de alto riesgo y, según sus superiores, era uno de los más experimentados de su división a pesar de su juventud.
El Plan Bandera fue relanzado hace un año por el gobernador Martín Llaryora con el objetivo de reducir los índices de violencia en barrios como Villa El Libertador, Müller y Ituzaingó. El programa incluye patrullajes a pie, controles vehiculares y presencia constante, pero también generó críticas por la exposición que implica para los efectivos.
Desde el Ministerio de Seguridad confirmaron que se iniciaron las actuaciones de rigor y que la investigación quedó en manos de la Fiscalía de Homicidios. Hasta el momento no hay detenidos, aunque se analiza el material de cámaras de seguridad de la zona.
El asesinato generó conmoción en la fuerza. El propio ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, se hizo presente en el hospital y expresó sus condolencias a la familia. “Es un día muy triste para toda la Policía de Córdoba”, dijo.
Figueroa vivía en el barrio San Roque y era hincha de Belgrano. Sus compañeros lo recuerdan como un pibe alegre que, a pesar de la dureza del trabajo, siempre tenía una palabra de aliento para los más nuevos.
El velatorio se realiza en la sede de la Unión de Policías de Córdoba y el entierro está previsto para este miércoles en el cementerio San Jerónimo. La familia pidió reserva, aunque ya recibió el respaldo de decenas de efectivos que se acercaron a acompañarlos.
Este hecho vuelve a poner en el centro del debate la seguridad de los agentes que trabajan en los operativos de saturación y la efectividad real de los planes de presencia policial en barrios con alta densidad delictiva.
Desde la Jefatura de Policía se anunció que se reforzará la seguridad en la zona donde ocurrió el ataque y que se analizará si es necesario modificar algunos protocolos del Plan Bandera tras este trágico episodio.