Por qué la clasificación de River a semis de la Copa Argentina beneficia a Boca
Aunque suene paradójico, el avance de River en la Copa Argentina alivia el calendario de Boca y le da aire en la recta final de la Liga Profesional. El cruce de agendas y el peso de las dos competencias explican el "beneficio".
La clasificación de River Plate a las semifinales de la Copa Argentina generó una reacción mixta en el mundo Boca. Por un lado, el clásico rival sigue en carrera por un título. Por el otro, ese mismo avance le abre a Boca una ventana de aire en el calendario más cargado del año.
El sorteo de la Copa Argentina determinó que, si Boca llegaba a semis, se enfrentaría al ganador de la llave entre River y Belgrano de Córdoba. La victoria de River por penales ante Belgrano (2-2 en los 90 minutos) confirmó el cruce: Boca vs River en semifinales, con fecha a confirmar pero que se jugará después de la última jornada de la Liga Profesional.
Ese detalle es clave. Si River hubiera quedado eliminado, la semi de Boca se habría jugado antes, probablemente entre la fecha 16 y 17 de la Liga. Ahora, con River clasificado, la Copa Argentina se corre hacia noviembre y Boca puede concentrarse exclusivamente en los partidos de la Liga Profesional sin tener que rotar el plantel ni manejar dos frentes de alta exigencia al mismo tiempo.
Desde el cuerpo técnico de Diego Martínez lo ven con alivio. Boca viene de una seguidilla de partidos cada tres o cuatro días y acumula varias lesiones musculares. El fixture de la Liga sigue siendo durísimo: todavía debe enfrentar a Independiente, Racing, Estudiantes y Lanús, entre otros. Postergar la semi de Copa le permite llegar a esos cruces con el plantel más entero.
Además, la Copa Argentina otorga una plaza directa a la Copa Libertadores 2026. Para Boca, que hoy pelea el ingreso por la tabla anual, tener la chance de definir ese cupo en una final (y no en una semi temprana) mantiene viva la ilusión sin sacrificar el objetivo principal del año: clasificar a la Libertadores por campeonato.
River, por su parte, ya aseguró su lugar en la Libertadores 2026 por la tabla anual y puede darse el lujo de priorizar la Copa Argentina. Marcelo Gallardo, en su regreso, armó un equipo que rota poco y que llega entero a cada instancia. Para Boca, eso significa que el clásico de semis será durísimo, pero al menos se jugará en una ventana más despejada.
En el mundo xeneize reconocen que el "beneficio" es circunstancial y no deportivo. Nadie festeja que River avance. Pero sí se valora que el calendario les dé un respiro en una temporada donde cada fecha es una final. El partido contra River por la Copa se jugará, casi seguro, después del 15 de noviembre. Hasta entonces, Boca puede enfocarse en sumar puntos en la Liga sin tener que pensar en dos frentes.
La ironía del fútbol argentino: a veces el rival ayuda sin querer. River sigue soñando con la Copa Argentina. Boca, mientras tanto, respira un poco más tranquilo en su pelea por la Libertadores 2026.