Policía Federal desarticuló banda de hackers que operaba en todo el país
El Departamento de Fraudes Informáticos de la PFA desmanteló una organización criminal dedicada a estafas digitales y robos de datos. La operación se extendió por varias provincias y derivó en allanamientos y detenciones.
El Departamento de Fraudes Informáticos (DFI) de la Policía Federal Argentina desarticuló una banda de hackers que operaba a nivel nacional y que se dedicaba principalmente a estafas digitales, phishing y sustracción de datos personales.
Según información oficial difundida por el Ministerio de Seguridad, la operación permitió la detención de varios integrantes del grupo y el secuestro de equipamiento informático, dispositivos de almacenamiento y elementos utilizados para cometer los delitos. Los allanamientos se llevaron a cabo en distintos puntos del país, lo que refleja la estructura descentralizada de la organización.
La investigación se inició a partir de múltiples denuncias recibidas en todo el territorio, donde las víctimas reportaban accesos no autorizados a sus cuentas bancarias, suplantaciones de identidad y fraudes a través de correos electrónicos falsos. El DFI, especializado en ciberdelincuencia, logró identificar los patrones de ataque y rastrear la infraestructura digital que usaba la banda.
"Estos grupos no respetan fronteras provinciales ni límites tecnológicos. Actúan con profesionalismo y generan pérdidas millonarias a ciudadanos y empresas", explicaron fuentes policiales consultadas. En los procedimientos se incautaron computadoras, notebooks, discos rígidos, pendrives y hasta dispositivos de encriptación, elementos clave para continuar la investigación y determinar el alcance exacto de los perjuicios causados.
La banda, según los primeros indicios, combinaba técnicas tradicionales de ingeniería social con herramientas más sofisticadas de malware y ransomware. Algunas de sus víctimas eran particulares, pero también se detectaron ataques dirigidos a pequeñas y medianas empresas, un segmento especialmente vulnerable en materia de ciberseguridad.
Desde el DFI destacaron la colaboración con agencias internacionales y con el área de delitos informáticos de distintas fuerzas provinciales, lo que permitió ampliar el radio de acción más allá de la Ciudad de Buenos Aires. La causa quedó en manos de un juzgado federal que investiga los delitos de acceso indebido a sistemas informáticos, defraudación y lavado de activos.
Este tipo de operativos se volvieron cada vez más frecuentes en los últimos años, a medida que crece el volumen de transacciones digitales y el uso masivo de home banking y compras online. Las autoridades recuerdan a la población la importancia de no compartir datos sensibles por correo, verificar siempre la procedencia de los mensajes y utilizar autenticación de dos factores.
La desarticulación de esta banda representa un golpe significativo al cibercrimen organizado en la Argentina, aunque desde el propio DFI admiten que se trata de un fenómeno en constante evolución que requiere actualización permanente de las herramientas de investigación.