Policía de Santa Fe secuestró ocho armas de fuego en seis procedimientos en Rosario
En operativos simultáneos realizados en diferentes puntos de la ciudad, las fuerzas decomisaron pistolas, revólveres y municiones. Los procedimientos se enmarcan en la escalada de violencia narco que vive la región.
En un total de seis procedimientos distintos, la Policía de Santa Fe secuestró ocho armas de fuego en la ciudad de Rosario, en el marco de operativos orientados a desarticular la circulación de armamento ilegal en uno de los focos más calientes de violencia narco del país.
Los decomisos se produjeron en las últimas horas en distintos barrios de la ciudad. Según informaron fuentes policiales a este medio, entre las armas incautadas se encuentran pistolas de diferentes calibres, revólveres y una importante cantidad de municiones. Ninguno de los procedimientos derivó en detenciones hasta el momento, aunque las investigaciones continúan para determinar el origen y destino de las armas.
El primero de los operativos se registró en el barrio Empalme Graneros, donde se secuestraron dos pistolas 9 milímetros con cargadores y 45 cartuchos. Horas después, en zona norte, se halló un revólver calibre 38 y una pistola semiautomática en un procedimiento conjunto con la Policía Federal.
En el barrio Las Flores, personal de la división Robos y Hurtos decomisó otras dos armas cortas y 120 balas de distinto calibre. Fuentes consultadas indicaron que uno de los revólveres presentaba numeración limada, lo que agrava la posible vinculación con hechos delictivos previos.
Desde la jefatura de la Unidad Regional II se señaló que estos secuestros forman parte de un plan intensivo de control y prevención que se viene aplicando desde hace tres semanas. "Cada arma que sacamos de la calle es una potencial tragedia menos", afirmaron voceros oficiales, aunque admitieron que el volumen de armamento en manos de bandas sigue siendo preocupante.
Rosario acumula este año más de 140 homicidios vinculados al narcotráfico, según datos del Observatorio de Seguridad Pública de la provincia. El gobernador Maximiliano Pullaro había anticipado que la llegada del verano y la disputa por territorios entre facciones locales y grupos de otras provincias podría agravar aún más los números.
Los procedimientos incluyeron allanamientos en viviendas y controles vehiculares en avenidas principales. En uno de los casos, el arma fue encontrada dentro de un vehículo con pedido de captura por robo. La fiscalía de Flagrancia intervino en todos los casos y ordenó el peritaje balístico de las armas secuestradas para cotejarlas con balística de hechos anteriores.
Especialistas consultados advierten que el fácil acceso a armas de fuego es uno de los principales motores de la escalada de violencia en el Gran Rosario. Organizaciones vecinales vienen reclamando mayor presencia policial y políticas integrales que vayan más allá de los operativos puntuales.
Por ahora, las ocho armas quedaron en depósito judicial y se profundiza la pesquisa para establecer si forman parte de una misma red de abastecimiento ilegal. Desde el Ministerio de Seguridad de la provincia anticiparon que en los próximos días se anunciarán medidas adicionales de control fronterizo y en terminales de transporte.