Cayeron los falsos policías que operaban con entraderas en la zona norte
Una banda que se hacía pasar por agentes de la Policía Federal para cometer robos y entraderas en barrios del conurbano norte fue desbaratada. El golpe se dio tras una investigación que incluyó seguimientos y allanamientos.
Una banda dedicada a cometer robos y entraderas haciéndose pasar por policías fue desbaratada en las últimas horas en la zona norte del conurbano bonaerense, según informaron fuentes judiciales y policiales.
El operativo, que incluyó varios allanamientos simultáneos, permitió la detención de al menos cinco integrantes del grupo. Se les imputan múltiples hechos delictivos en los que utilizaban chalecos, sirenas, gorras y credenciales falsas para simular ser efectivos de la Policía Federal Argentina y así reducir a sus víctimas sin resistencia.
Según la pesquisa, los delincuentes elegían principalmente casas en barrios cerrados o countries de Vicente López, San Isidro y San Fernando. Una vez que forzaban el ingreso, maniataban a los moradores bajo la excusa de un “allanamiento legal” y se llevaban dinero, joyas, electrónicos y, en algunos casos, vehículos.
La investigación comenzó hace varios meses a partir de una denuncia en la que la víctima, un empresario de zona norte, relató que los falsos policías llegaron en dos camionetas con vidrios polarizados, vestían uniformes reglamentarios y portaban armas largas. “Nos dijeron que era un procedimiento por narcotráfico y que teníamos que acompañarlos”, contó en su momento.
Los investigadores de la DDI de San Isidro y la fiscalía especializada en robos y entraderas reconstruyeron al menos seis hechos con el mismo modus operandi. El análisis de cámaras de seguridad de los barrios y el cruce de datos de telefonía fueron claves para identificar a los sospechosos.
Durante los allanamientos se secuestraron chalecos tácticos con la inscripción “Policía Federal”, gorras, credenciales apócrifas, dos pistolas con numeración limada, un revólver, dinero en efectivo y varios de los elementos robados que aún no habían sido comercializados.
Uno de los detenidos, con antecedentes por robo agravado, habría sido el encargado de conseguir los uniformes a través de contactos en el ambiente de la falsificación. Otro integrante del grupo, según los pesquisas, era el “campana” que vigilaba los movimientos de las víctimas días antes del golpe.
Este tipo de bandas que suplantan la autoridad policial no son nuevas en el conurbano, pero en los últimos años se sofisticaron con la incorporación de tecnología: usan aplicaciones para rastrear los domicilios y hasta inhibidores de señal para evitar que las víctimas llamen al 911.
La causa quedó en manos de la Justicia de San Isidro, que ya imputó a los detenidos por los delitos de robo agravado por el uso de armas, usurpación de autoridad y falsificación de instrumentos públicos. Se espera que en las próximas horas se realicen las indagatorias.
Desde el Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires destacaron el trabajo conjunto entre la Policía Bonaerense y las fuerzas federales para desarticular este tipo de organizaciones que generan una doble victimización: el robo y la pérdida de confianza en las instituciones.
Vecinos de la zona norte consultados por este medio expresaron alivio, aunque advirtieron que la modalidad se repite con frecuencia. “Cada tanto caen, pero después aparecen otros”, resumió un vecino de un country de San Fernando.
La investigación continúa para determinar si hay más miembros de la banda en libertad y si parte del botín fue enviado a otros distritos o incluso al exterior a través de la reventa de joyas y electrónicos.