Petróleo bajó de US$90 tras la tregua: qué significa para la Argentina
El crudo cayó por debajo de los 90 dólares luego de que se anunciara una tregua en Medio Oriente. Analizamos el impacto en el precio de los combustibles, el tipo de cambio y las cuentas públicas.
El petróleo Brent cerró este lunes por debajo de los 90 dólares por barril, su nivel más bajo en varias semanas. La noticia de una tregua en el conflicto de Medio Oriente fue el principal detonante de la caída, que se amplificó con datos de inventarios estadounidenses más altos de lo esperado.
Según datos de mercado, el Brent perdió más de 3% en la jornada y llegó a operar en 88,40 dólares, mientras que el WTI cayó hacia los 84 dólares. Los operadores interpretaron la tregua como una señal de que el riesgo de disrupción en el suministro se reduce, lo que alivia la presión alcista que había mantenido al crudo por encima de los 90 dólares durante buena parte de julio.
¿Por qué importa en Argentina?
El precio internacional del petróleo incide directamente en el valor de los combustibles locales, aunque el efecto no es inmediato por los esquemas de precios que aplica YPF y el resto de las petroleras. Un barril más barato tiende a moderar las subas en naftas y gasoil, algo que el Gobierno viene intentando contener para no alimentar la inflación.
Además, un petróleo más bajo suele presionar a la baja el precio de la soja y otros granos, lo que afecta las liquidaciones de divisas del campo. En un momento en que el Banco Central acumula reservas con dificultad, cualquier merma en los ingresos por exportaciones agrícolas se siente en el mercado cambiario.
Desde el punto de vista fiscal, el país es neto importador de energía en invierno. Un crudo más barato reduce la factura energética y alivia el gasto en subsidios, aunque el efecto es parcial porque gran parte de la importación se hace con contratos a precio fijo o con fuel oil ruso.
Reacción de los mercados
Los mercados financieros reaccionaron con alivio. Las bolsas de la región subieron, el riesgo país argentino se mantuvo estable en torno a los 650 puntos y el dólar blue operó sin grandes movimientos en Buenos Aires. En el segmento de futuros, los bonos soberanos mostraron una leve mejora de precios.
Ahora bien, los analistas advierten que la tregua es frágil. Cualquier reinicio de las hostilidades podría volver a empujar el Brent por encima de los 95 dólares con rapidez. En ese sentido, el movimiento de este lunes parece más una pausa que un cambio de tendencia estructural.
Vayamos al número: el barril a menos de 90 dólares implica, en teoría, un alivio de entre 4% y 6% en el costo de los combustibles si se traslada completo. Pero en la práctica, el pass-through es lento y depende de la decisión de la Secretaría de Energía y de las petroleras. En los últimos meses, el Gobierno ha optado por moderar las actualizaciones para no golpear el bolsillo en medio de la desaceleración inflacionaria.
El promedio miente, como siempre: mientras el crudo global baja, el precio interno del gasoil en el interior del país sigue siendo alto para el transportista y el productor agrícola. En Córdoba, por ejemplo, el litro de gasoil supera los 1.050 pesos, un valor que erosiona el margen de las economías regionales.
El contexto más amplio
Esta caída se da en un momento en que el Gobierno busca cerrar el acuerdo con el FMI y estabilizar las reservas. Un petróleo más barato ayuda en el corto plazo a mejorar la brecha entre ingresos y egresos energéticos, pero no resuelve el problema de fondo de la dependencia de las importaciones de energía durante el invierno.
Desde la lente del bolsillo, el lector común va a notar el efecto recién dentro de varias semanas, si es que las petroleras bajan los precios en los surtidores. Mientras tanto, la tregua en Medio Oriente quita un factor de riesgo que venía presionando las expectativas inflacionarias y cambiarias.
No hay almuerzo gratis: si el petróleo se mantiene bajo, el campo liquida menos dólares y eso puede complicar la acumulación de reservas en el segundo semestre. Todo depende de cuánto dure realmente la tregua y de cómo reaccionen los países OPEP+.
El dato para seguir de cerca es el próximo informe de inventarios de la EIA y cualquier declaración desde Arabia Saudita o Irán. Mientras tanto, el Brent por debajo de 90 dólares es una buena noticia para el bolsillo y para las cuentas públicas, pero sigue siendo una noticia condicional.