Espectáculos

Murió Sam Rivers, histórico bajista de Limp Bizkit, a semanas del regreso de la banda a la Argentina

El músico estadounidense falleció a los 55 años. Limp Bizkit tenía previsto volver a tocar en nuestro país en 2025, tras casi 20 años de ausencia.

Publicado el 6 de julio de 2026, 04:15 hs

La noticia cayó como un balde de agua fría en la mañana de este miércoles. Sam Rivers, el bajista que acompañó a Limp Bizkit desde sus primeros años en Jacksonville, Florida, murió a los 55 años. La familia confirmó el deceso a través de un comunicado breve, sin dar detalles sobre las causas.

El anuncio llega en un momento cargado de simbolismo para los fans argentinos: la banda había confirmado su regreso al país en 2025, casi dos décadas después de su última visita. Lo que iba a ser una celebración se tiñe ahora de luto.

Rivers fue parte de la formación clásica del grupo junto a Fred Durst, Wes Borland, John Otto y DJ Lethal. Su bajo pesado y preciso fue fundamental en el sonido que definió los primeros 2000: una mezcla de nu metal, rap rock y actitud de barrio que se convirtió en banda sonora de toda una generación.

Con él en la formación, Limp Bizkit editó discos que vendieron millones de copias en todo el mundo: Three Dollar Bill, Y’all, Significant Other, Chocolate Starfish and the Hot Dog Flavored Water y Results May Vary. Temas como “Rollin’”, “My Generation”, “Break Stuff” o “Nookie” sonaban en las radios, en los videojuegos y en las plazas de todo el país.

En la Argentina, el grupo dejó huella en dos shows recordados: el de 1999 en el All Boys y, sobre todo, el del 2001 en el Estadio River Plate, donde tocaron ante más de 60 mil personas en pleno auge del nu metal. Aquella noche, el bajo de Rivers retumbaba mientras la multitud saltaba al unísono.

Tras años de idas y vueltas, la banda había anunciado una gira mundial que incluía fecha en Buenos Aires para el año próximo. El anuncio había generado expectativa entre quienes crecieron con esa música y también entre las nuevas generaciones que la descubrieron en plataformas de streaming.

La partida de Rivers obliga ahora a repensar esos planes. Por el momento, ni la banda ni los productores locales hicieron declaraciones oficiales sobre si el show se mantiene, se posterga o se cancela. Lo que sí es seguro es que el vacío que deja el bajista es enorme: fue el miembro más silencioso y, para muchos, el más estable del grupo.

En las redes, los mensajes de fans argentinos se multiplican. “Gracias por el bajo que nos hizo romper todo en el ’99”, “Mi primer disco fue Significant Other”, “Esto duele más de lo que imaginaba”. Hay una mezcla de tristeza y gratitud que cruza generaciones.

Más allá de los hits y las polémicas con Fred Durst, Rivers representaba la parte musical sólida de un combo que muchas veces fue criticado por ser más actitud que virtuosismo. Su groove era el ancla que permitía que el resto volara. Y volaban.

El mundo del rock y el metal ya empieza a despedirlo. Desde compañeros de generación hasta músicos más jóvenes que lo citan como influencia. En la Argentina, donde Limp Bizkit siempre tuvo un cariño especial, la pérdida se siente doble: se va uno de los suyos justo cuando volvían a casa.

Queda por ver cómo procesará la banda esta ausencia. Por ahora, solo queda el silencio y los bajos que, en alguna parte, siguen retumbando.

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