Murió Antonio Ubaldo Rattín, ídolo de Boca y la Selección argentina
A los 86 años falleció el exfutbolista que marcó una época en Boca Juniors y fue figura de la Selección en el Mundial de 1966. Su expulsión ante Inglaterra en Wembley se convirtió en uno de los símbolos más potentes del fútbol argentino.
Falleció este martes Antonio Ubaldo Rattín, uno de los grandes ídolos de la historia de Boca Juniors y de la Selección argentina. Tenía 86 años y su deceso fue confirmado por el club xeneize a través de un comunicado oficial.
Rattín, nacido en Buenos Aires en 1937, se convirtió en emblema del Boca de los años 60. Debutó en Primera en 1957 y disputó 352 partidos con la camiseta azul y oro, en los que convirtió 26 goles. Ganó cuatro títulos locales (dos campeonatos, una Copa Argentina y una Copa de Oro) y fue capitán durante gran parte de su carrera. Su porte, su juego aéreo y su liderazgo lo transformaron en una referencia indiscutida de la Bombonera.
En la Selección argentina vistió la albiceleste en 37 ocasiones. Su momento más recordado llegó en el Mundial de Inglaterra 1966. En los cuartos de final ante el local, Rattín fue expulsado por el árbitro alemán Rudolf Kreitlein a los 36 minutos del primer tiempo. El capitán argentino tardó en retirarse del campo, caminó hacia la bandera de corner y se sentó sobre la alfombra real. Ese gesto, que muchos interpretaron como una protesta contra el arbitraje, se transformó en uno de los símbolos más potentes de la rivalidad futbolística con Inglaterra y del carácter argentino en las canchas del mundo.
"No entendía nada de lo que me decía el árbitro. Me sentía humillado", explicó años después el propio Rattín en varias entrevistas. Aquel partido terminó 1-0 para los ingleses y la Selección quedó eliminada. La imagen de Rattín caminando por el césped de Wembley quedó grabada para siempre.
Tras dejar el fútbol, Rattín incursionó en la política. Fue diputado nacional por la provincia de Buenos Aires entre 2001 y 2005, siempre manteniendo un perfil bajo y fiel a sus raíces de barrio. En los últimos años vivía retirado, con problemas de salud que lo mantuvieron alejado de la vida pública.
Boca Juniors decretó tres días de duelo y la bandera de la Bombonera permanecerá a media asta. "El club despide con enorme dolor a uno de sus máximos ídolos", expresó la institución en el comunicado. La Selección argentina también expresó sus condolencias a través de la AFA.
Rattín pertenece a esa generación de jugadores que construyeron el Boca moderno y que le dieron al fútbol argentino algunos de sus relatos más épicos. Su expulsión en 1966 no fue solo un incidente arbitral: fue el momento en que un capitán argentino se plantó frente al poder del fútbol europeo y dijo, a su manera, que no se iba a dejar humillar. Ese gesto, discutido y reivindicado según quién lo cuente, sigue siendo hoy una de las fotos más emblemáticas del deporte nacional.
Con su muerte se cierra un capítulo de la historia del fútbol argentino. Queda el recuerdo del jugador alto, fuerte, de gran cabezazo y voz de mando. Queda también la imagen del hombre que, sentado en el césped de Wembley, se negó a salir corriendo como si fuera culpable de algo. Antonio Ubaldo Rattín, el capitán que nunca se calló.