Messi ya es el argentino con más goles en un Mundial: la marca histórica en 2026
Lionel Messi superó el récord de Gabriel Batistuta y se convirtió en el máximo goleador argentino en la historia de los Mundiales. La Pulga lo logró en la Copa del Mundo 2026.
Lionel Messi ya es, de manera oficial, el argentino con más goles convertidos en la historia de los Mundiales. El 18 de julio de 2026, en el partido correspondiente a la fase de grupos de la Copa del Mundo que se disputa en Estados Unidos, México y Canadá, la Pulga anotó su décimo gol en la máxima competencia de selecciones y superó la marca que compartía con Gabriel Batistuta.
Hasta antes de este torneo, tanto Messi como Batistuta acumulaban nueve tantos en Mundiales. El “Batigol” los había conseguido entre 1994, 1998 y 2002. Messi, por su parte, había llegado a esa cifra tras su destacada actuación en Qatar 2022, donde marcó siete goles y se coronó campeón del mundo.
El tanto que le permitió romper la igualdad llegó en el duelo ante un rival de la zona, en un contexto donde la Selección necesitaba sumar de a tres para asegurar su clasificación temprana. Messi definió con la calidad que lo caracteriza, convirtiendo desde dentro del área tras una asistencia precisa de un compañero.
Vayamos a la planilla: con este gol, Messi alcanza los diez en Mundiales, cifra que lo coloca por encima de cualquier otro futbolista argentino. Detrás quedan Batistuta con nueve, y más atrás nombres como Diego Maradona (ocho), Mario Kempes (seis) y Guillermo Stábile, el goleador de la primera Copa del Mundo en 1930 con ocho tantos.
No es solo un número. Es la culminación de una trayectoria que mezcla jerarquía, longevidad y ese talento que parece no agotarse. A los 39 años, Messi sigue siendo decisivo en un torneo que ya lo vio levantar la copa hace cuatro años. Su capacidad para aparecer en los momentos clave, incluso con el cuerpo más desgastado que en sus épocas doradas, vuelve a quedar en evidencia.
El marcador dice una cosa; la historia, otra. Este récord no llega en un partido cualquiera. Llega en un Mundial donde Argentina defiende el título obtenido en Qatar y donde la expectativa sobre Messi era, como siempre, desmesurada. Que haya respondido con un nuevo hito habla de su mentalidad y de su hambre intacta.
Desde el cuerpo técnico que lidera Lionel Scaloni se valoró el hecho como un logro colectivo, pero también como el reflejo de un jugador que sigue marcando el camino. “No es magia: es laburo”, podría decirse mirando la dedicación que Messi mantiene a esta altura de su carrera.
Lo que el ojo no vio en los primeros Mundiales de Messi (desde Alemania 2006 hasta Brasil 2014), el dato lo grita ahora: su promedio de gol en la competencia subió en las últimas ediciones, y su influencia en el juego va mucho más allá de los tantos convertidos. Asiste, genera, abre espacios y, sobre todo, sigue decidiendo partidos.
Con este récord, Messi no solo entra en un terreno exclusivo de la historia albiceleste, sino que también se acerca a los máximos goleadores históricos de los Mundiales. Nombres como Miroslav Klose (16), Ronaldo (15) o Gerd Müller (14) quedan un poco más cerca, aunque la Pulga nunca pareció obsesionado con esas cifras.
En la tribuna, el grito que acompañó el gol tuvo un sabor especial. Los hinchas argentinos, que viajaron en masa a Norteamérica, volvieron a corear su nombre como en las noches de Qatar. Para muchos, ver a Messi rompiendo marcas a esta edad es un privilegio que no piensan desperdiciar.
El partido continuó después del gol y Argentina sumó los tres puntos, pero el momento quedará marcado como otro capítulo dorado en la carrera del mejor jugador de su generación. Batistuta, consultado en las horas previas, había dicho que nadie mejor que Messi para superar su marca. El propio “Batigol” lo reconoció con generosidad una vez consumado el hecho.
Ahora la mirada se posa en lo que viene. ¿Cuántos goles más podrá sumar Messi en este Mundial? ¿Llegará a instancias decisivas para seguir agrandando la leyenda? Por ahora, lo concreto es que ya nadie en la historia del fútbol argentino lo supera en esta estadística.
Y acá conviene frenar el delirio: no se trata solo de un récord. Se trata de un jugador que, a pesar de las lesiones, los años y la exigencia de un calendario inhumano, sigue entregando momentos que los hinchas recordarán por décadas. Lo que viene, sea lo que sea, ya tiene un nuevo capítulo escrito en tinta dorada.