La sorpresiva decisión de Cruzeiro que complica a River Plate a horas del Superclásico por la Libertadores
El club brasileño decidió no ceder a un jugador clave que River Plate tenía acordado para el partido de este miércoles ante Boca Juniors por la Copa Libertadores. El inesperado cambio de último momento genera un problema deportivo y logístico para el Millonario.
A pocas horas del Superclásico más importante del año, River Plate recibió una noticia que nadie esperaba desde Belo Horizonte. Cruzeiro, club con el que el Millonario tenía un acuerdo por el préstamo de un futbolista, decidió dar marcha atrás y no habilitar su presencia para el duelo de este miércoles por la Copa Libertadores contra Boca Juniors.
La jugada sorprendió a todo el cuerpo técnico de Martín Demichelis. El jugador en cuestión había sido incluido en la lista de concentrados y hasta había viajado con el plantel. El acuerdo verbal entre los clubes parecía cerrado, pero una cuestión contractual de último momento hizo que los brasileños se echaran atrás.
Según fuentes cercanas al club de Núñez, el tema ya fue elevado a las máximas autoridades de River para intentar una solución de urgencia. Sin embargo, el tiempo juega en contra: el partido se juega esta noche en el Monumental y la lista de buena fe ya fue presentada ante la Conmebol.
Este imprevisto obliga a Demichelis a replantear la formación titular. El futbolista en cuestión ocupaba un lugar clave en el mediocampo y su ausencia modifica tanto el esquema táctico como la rotación pensada para el tramo final de la fase de grupos de la Libertadores.
Desde el lado de Cruzeiro, argumentan que el préstamo tenía una cláusula de “no enfrentamiento en competencias internacionales” que no había sido contemplada en la negociación inicial. Aunque la versión desde Argentina habla de una decisión más vinculada a la interna política del club brasileño, que cambió de autoridades hace pocas semanas.
El caso vuelve a poner en discusión los plazos y los protocolos de la Conmebol para este tipo de préstamos de último momento. River ya había utilizado esta figura en otras ocasiones con éxito, pero esta vez el timing jugó en contra.
Más allá del resultado deportivo, lo que más preocupa en el Millonario es el golpe anímico. El plantel se preparaba para el clásico con la certeza de contar con todas sus armas disponibles. Ahora deberá salir a la cancha con una baja no prevista y con el reloj corriendo.
El Superclásico por la Libertadores siempre genera tensión extra. Esta vez, además de los 90 minutos dentro de la cancha, River deberá resolver una pulseada fuera de ella que nadie vio venir. El desenlace se conocerá esta noche, cuando el equipo de Demichelis salte al césped del Monumental frente a Boca.