Espectáculos

La película argentina de 2010 que sigue conquistando el top de Netflix

Más de una década después de su estreno, 'El secreto de sus ojos' se mantiene entre las más vistas en la plataforma. Un thriller que combina drama, suspenso y una historia profundamente humana.

Publicado el 10 de julio de 2026, 09:00 hs

La película argentina que sigue dominando las pantallas de Netflix en todo el mundo es, sin dudas, El secreto de sus ojos. Estrenada en 2010 bajo la dirección de Juan José Campanella, este thriller judicial no solo ganó el Oscar a Mejor Película Extranjera, sino que mantiene una vigencia sorprendente en el catálogo de la plataforma de streaming.

A más de quince años de su estreno, la cinta protagonizada por Ricardo Darín, Soledad Villamil y Guillermo Francella sigue apareciendo en los rankings de lo más visto. No se trata de un fenómeno pasajero: la combinación de un guion impecable, actuaciones memorables y una trama que mezcla crimen, amor y búsqueda de justicia la convierten en una de esas obras que se pueden ver varias veces sin perder impacto.

La historia sigue a Benjamín Espósito, un investigador retirado que decide escribir una novela basada en un caso que lo marcó para siempre: el brutal asesinato de una joven en 1974. A medida que avanza en la reconstrucción de los hechos, Espósito se ve obligado a confrontar sus propios demonios, un amor no resuelto y las sombras de un país que vivía bajo la dictadura.

Lo que hace que El secreto de sus ojos siga siendo tan atractiva para los suscriptores de Netflix es su capacidad de funcionar en múltiples niveles. Es un policial sólido, un drama romántico sutil y, al mismo tiempo, un retrato crudo de la Argentina de los años 70. La famosa secuencia del estadio de fútbol, filmada en un solo plano secuencia de varios minutos, sigue siendo uno de los momentos más celebrados del cine nacional y un ejemplo de maestría técnica.

Ricardo Darín entrega una de sus mejores performances como el obsesivo investigador, mientras que Guillermo Francella compone un personaje secundario que roba varias escenas y demuestra su enorme rango actoral. Soledad Villamil, por su parte, aporta la contención emocional que equilibra la intensidad de la trama.

El film no solo fue un éxito comercial en su momento —superó el millón de espectadores en salas argentinas—, sino que su repercusión internacional lo convirtió en un hito. El Oscar ganado en 2010 abrió puertas para varias producciones locales y consolidó a Campanella como uno de los directores argentinos con mayor proyección global.

En la era del streaming, donde las audiencias consumen contenido a gran velocidad, que una película de hace quince años siga figurando entre las más elegidas habla de su calidad narrativa. Netflix, que ha apostado fuerte por contenido latinoamericano en los últimos años, encuentra en este clásico un título que genera engagement sostenido sin necesidad de campañas de promoción intensivas.

Para quienes aún no la vieron o quieren revisitarla, El secreto de sus ojos ofrece esa rara combinación de entretenimiento puro y profundidad emocional. Es, en definitiva, cine argentino en su mejor versión: inteligente, emotivo y con una potencia que trasciende las fronteras.

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