La Justicia argentina pidió la extradición del sicario uruguayo detenido por el crimen narco en Recoleta
La jueza María Servini solicitó formalmente a Uruguay la extradición del sicario involucrado en el asesinato de un narcotraficante en Recoleta. El hecho, que conmocionó al barrio porteño, revela la creciente violencia del narco en la Capital Federal.
La jueza federal María Servini solicitó formalmente la extradición de un sicario uruguayo detenido en su país por el asesinato de un narcotraficante ocurrido en Recoleta a fines de mayo. El pedido se formalizó este miércoles ante las autoridades de Uruguay y marca un paso clave en la investigación que busca desentrañar los vínculos del crimen organizado en la Capital Federal.
El hecho ocurrió el 29 de mayo en la esquina de Azcuénaga y French, donde sicarios ejecutaron a balazos a Gonzalo Javier Pérez, un narcotraficante de 32 años con antecedentes en Rosario y varios pedidos de captura. Pérez fue emboscado mientras caminaba por la vereda y recibió al menos seis disparos a corta distancia. El ataque dejó en evidencia la infiltración del narco en barrios tradicionalmente tranquilos de la Ciudad de Buenos Aires.
Según la pesquisa, el sicario uruguayo, identificado como Juan Eduardo Pírez, de 28 años, habría sido contratado para el homicidio y escapó inicialmente del país. Fue detenido días después en Montevideo por la Policía uruguaya, en una operación coordinada con las autoridades argentinas. Pírez tiene un historial delictivo que incluye robos, tenencia de armas y vínculos con bandas dedicadas al narcotráfico en la región.
La jueza Servini, a cargo del Juzgado Federal 1, fundamentó el pedido de extradición en los tratados bilaterales entre Argentina y Uruguay, que permiten la entrega de personas acusadas de delitos graves como homicidio agravado. Fuentes judiciales indicaron que el proceso podría demorar entre 30 y 60 días, dependiendo de la respuesta de la Justicia uruguaya y de eventuales apelaciones.
El crimen de Recoleta generó preocupación en las fuerzas de seguridad porteñas, ya que se trató de un asesinato planificado en pleno día y en una zona de alto valor inmobiliario. Los investigadores creen que Pérez era objetivo de una banda rival vinculada al tráfico de drogas en Rosario y que el sicario uruguayo actuó como “mano de obra” contratada para evitar dejar rastros locales.
“Estamos ante un caso que muestra cómo el narco ya no respeta fronteras ni barrios”, señaló una fuente cercana a la investigación. La causa busca determinar quiénes ordenaron el homicidio y si existen ramificaciones locales que permitan desarticular parte de la red.
Pérez, la víctima, tenía múltiples causas por narcotráfico y había sido señalado como uno de los principales distribuidores de cocaína en el norte de la provincia de Buenos Aires. Su ejecución se enmarca en una ola de violencia narco que ya dejó decenas de muertos en Rosario y que ahora se expande hacia la Capital.
Desde el Ministerio de Seguridad de la Nación confirmaron que se está trabajando en conjunto con Uruguay para agilizar el trámite de extradición. Si se concreta, Pírez sería juzgado en Argentina por homicidio agravado por el uso de arma de fuego y por haber sido cometido por precio o promesa remuneratoria, delito que contempla penas de hasta cadena perpetua.
El caso también pone en foco la necesidad de mayor cooperación regional en la lucha contra el crimen organizado. Tanto Argentina como Uruguay comparten una larga frontera y han visto crecer el tráfico de drogas y el uso de sicarios en los últimos años. La detención de Pírez y el pedido de extradición representan, por ahora, el avance más concreto de una pesquisa que promete ramificarse en los próximos meses.