Imputaron a diez policías en Salta por incumplir custodia y presentar informe falso en el caso Natalia Cruz
La Justicia de Salta imputó a diez efectivos policiales por no cumplir con la custodia de Natalia Cruz y por presuntamente haber confeccionado un informe falso. El hecho ocurrió en julio de 2026.
La Justicia de Salta avanzó de manera firme en la investigación del caso Natalia Cruz y, el lunes 27 de julio de 2026, imputó a diez policías por incumplimiento de los deberes de funcionario público y por la presunta elaboración de un informe falso.
Según los datos a los que accedió Voces Críticas, los efectivos habrían fallado en la custodia que debían brindar a la joven, quien se encontraba en una situación de alto riesgo, y luego habrían presentado un documento con información que no se corresponde con lo ocurrido en el lugar.
La imputación alcanza a personal de distintas jerarquías y dependencias. Entre las faltas que se les endilgan figuran no haber cumplido con los protocolos de protección establecidos y haber falseado datos en el parte oficial que se elevó a la fiscalía.
Natalia Cruz había sido víctima de violencia de género y, en las semanas previas, se había solicitado su protección. A pesar de eso, el dispositivo de custodia no funcionó como estaba previsto. La joven terminó sufriendo un nuevo episodio de violencia que derivó en su internación y en una causa penal que ahora tiene dos frentes: el responsable directo del ataque y los policías que debían evitarlo.
La medida fue tomada por la fiscal penal de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual, que entiende en la causa. Los imputados fueron notificados y se les dio intervención a sus defensores. Hasta el momento no trascendieron los nombres de los diez efectivos, aunque se sabe que pertenecen a comisarías del área metropolitana de Salta capital.
Desde el Ministerio Público se indicó que la investigación busca determinar si hubo negligencia, omisión o directamente una maniobra para encubrir fallas operativas. El informe falso sería clave: según la acusación, los policías habrían consignado que la custodia se encontraba activa cuando en realidad no había personal en el domicilio.
Este tipo de imputaciones a miembros de la fuerza no son habituales y marcan un precedente en la provincia. Organizaciones de mujeres y familiares de Natalia Cruz vienen reclamando desde hace semanas que se investigue con rigor la actuación policial, porque consideran que la falta de protección fue decisiva en el desenlace.
La causa principal por violencia de género contra el agresor de Natalia sigue su curso por separado. Mientras tanto, esta nueva línea de investigación busca establecer responsabilidades institucionales y evitar que hechos similares se repitan.
Desde la Policía de Salta se limitaron a señalar que “se está colaborando con la Justicia” y que los imputados fueron apartados preventivamente de sus funciones hasta que se aclare su situación procesal.
El caso vuelve a poner en discusión la efectividad de los botones antipánico, las órdenes de restricción y los dispositivos de custodia para víctimas de violencia de género en el interior del país. En Salta, como en otras provincias, las estadísticas muestran que muchas denuncias no se traducen en protección real.
La fiscalía anticipó que en los próximos días se tomarán declaraciones testimoniales y se analizarán los registros de GPS y las comunicaciones internas para determinar con precisión qué pasó en las horas previas al hecho.
El avance de esta causa es seguido de cerca por organismos de derechos humanos y por el Observatorio de Violencia contra las Mujeres, que ya pidieron ser querellantes.
Por ahora, los diez policías imputados permanecen en libertad, pero bajo investigación. Si se comprueba la falsedad del informe, podrían enfrentar cargos más graves que la mera omisión de deberes.