Espectáculos

Il Volo deslumbró en Buenos Aires con una noche de ópera pop inolvidable

El trío italiano regresó al Luna Park y ofreció un show emotivo que combinó arias clásicas, hits pop y una conexión única con el público argentino.

Publicado el 17 de julio de 2026, 00:15 hs

El Luna Park volvió a vibrar el martes por la noche con la llegada de Il Volo, el trío italiano que convirtió una gala de ópera pop en una experiencia emocional que dejó al público porteño con la piel de gallina.

Piero Barone, Ignazio Boschetto e Gianluca Ginoble, los tres jóvenes que saltaron a la fama tras ganar el Festival de Sanremo en 2015, regresaron a Buenos Aires con una propuesta madura y consolidada. La sala de Avenida Bouchard se llenó desde temprano con familias enteras, parejas de todas las edades y un sector importante de fanáticas que no se perdieron ni un detalle del repertorio.

El show arrancó con fuerza con “O Sole Mio”, la clásica napolitana que los tres interpretaron con esa mezcla de potencia y delicadeza que los caracteriza. Desde el primer acorde quedó claro que la noche no iba a ser solo un recital: era un puente entre la tradición lírica italiana y la emoción pop más directa.

“Buenos Aires siempre nos recibe con el corazón abierto”, dijo Piero en un momento del concierto, provocando el primer aplauso cerrado de la platea. El público respondió con cánticos, banderas argentinas y celulares en alto que, lejos de molestar, parecían formar parte del espectáculo.

El repertorio alternó arias de Puccini y Verdi con versiones de grandes éxitos internacionales. “Volare”, “’O surdato ’nnammurato” y una potente “Nessun Dorma” se mezclaron con “Grande Amore”, el tema que los catapultó al estrellato, y con baladas románticas como “Hasta que te conocí”, en homenaje a Juan Gabriel, que generó uno de los momentos más emotivos de la velada.

Uno de los puntos altos fue cuando Gianluca se sentó al piano para interpretar en solitario “Caruso”. La voz del más joven del grupo llenó el estadio sin necesidad de efectismos. Minutos después, los tres volvieron a unirse para cerrar la primera parte con “Il Mondo”, coreada por todo el público.

En la segunda mitad del show, Il Volo se permitió momentos más distendidos. Contaron anécdotas de sus primeros viajes a la Argentina, bromearon entre ellos y hasta se animaron a cantar un fragmento de “Cambiar la piel”, de la mano de un invitado sorpresa que no quisieron revelar hasta el momento de la aparición. El Luna Park estalló cuando apareció Abel Pintos para interpretar junto a ellos “Sin principio ni final”.

La conexión con el público argentino no es casual. Desde su primera visita en 2016, el trío ha vuelto varias veces, siempre con entradas que se agotan en pocas horas. “Acá sentimos que la gente nos entiende de verdad”, confesó Ignazio entre risas, mientras el público coreaba su nombre.

Hacia el final llegó el esperado “Grande Amore”, que desató una ovación de pie que duró más de tres minutos. Los tres cantantes, visiblemente emocionados, agradecieron el cariño y prometieron volver pronto. “Esta noche no la vamos a olvidar”, dijo Piero antes de los bises.

El cierre fue con “We Are The World”, versión adaptada que incluyó al público como parte del coro. Luces blancas, miles de celulares iluminando la platea y tres voces que, a pesar de los años, siguen sonando tan frescas como el primer día.

Il Volo no solo demostró una vez más su impecable nivel vocal y su capacidad para emocionar. En una época en la que muchos espectáculos buscan el impacto visual o el efecto viral, ellos apostaron a lo de siempre: tres voces, un piano, una orquesta y una platea dispuesta a entregarse. Y funcionó de maravilla.

Al salir del Luna Park, la sensación general era la de haber presenciado algo que trasciende el mero entretenimiento. Fue, como rezaba el título de la gira, una noche realmente inolvidable.

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