Guerra en Oriente Medio sacude mercados y eleva la tensión internacional
El conflicto en Medio Oriente impacta en los precios del petróleo y genera incertidumbre en los mercados globales, mientras la comunidad internacional busca frenar la escalada bélica.
El estallido de la guerra en Oriente Medio volvió a poner en jaque a los mercados financieros internacionales y elevó la temperatura diplomática a niveles no vistos desde los peores momentos de la invasión rusa a Ucrania.
Según datos de las principales bolsas, el petróleo Brent subió más de un 7% en las primeras horas de la jornada, superando los 85 dólares por barril, mientras que el oro –refugio clásico en tiempos de crisis– tocó máximos de los últimos doce meses. Los inversores temen que un conflicto prolongado afecte el estrecho de Ormuz, por donde pasa casi el 20% del petróleo mundial.
En Wall Street, los principales índices abrieron en rojo. El Dow Jones cayó más de 400 puntos y las acciones de empresas energéticas y de defensa mostraron ganancias aisladas en medio de la caída general. En la Argentina, el dólar blue reaccionó al alza y los bonos soberanos cedieron terreno, reflejando la preocupación de los inversores locales por el impacto en los commodities.
Desde el punto de vista geopolítico, la tensión se multiplicó. Estados Unidos reforzó su presencia naval en el Mediterráneo oriental y llamó a la contención de todas las partes. Por su lado, China y Rusia bloquearon una declaración conjunta en el Consejo de Seguridad de la ONU, exigiendo el cese inmediato de las hostilidades.
Expertos consultados por este medio advierten que el conflicto no solo tiene un costo humanitario enorme, sino que puede desestabilizar aún más una economía global que todavía se recupera de los efectos de la pandemia y la guerra en Europa del Este.
"Lo que estamos viendo es el clásico efecto dominó: suba de commodities energéticos, inflación importada y menor crecimiento global", explicó un analista de mercados que prefirió no ser identificado.
En el plano local, el Gobierno argentino monitorea de cerca la evolución de los precios internacionales del petróleo y el gas, ya que cualquier aumento sostenido impactaría directamente en las tarifas de energía y en la cuenta de importaciones.
Mientras tanto, en las calles de varias capitales del mundo se multiplicaron las manifestaciones pidiendo un alto el fuego inmediato. Organizaciones humanitarias reportan decenas de miles de desplazados y un número aún incierto de víctimas civiles.
La comunidad internacional se encuentra dividida. Mientras algunos países llaman a la negociación urgente, otros parecen inclinarse por apoyar militarmente a alguno de los bandos, lo que complica cualquier esfuerzo diplomático.
Por ahora, lo único claro es que la guerra en Oriente Medio ya dejó de ser un problema regional para convertirse en un factor de riesgo global que nadie puede ignorar.