Guerra en Medio Oriente impulsa el petróleo y hunde las bolsas europeas
El conflicto en Medio Oriente genera fuerte volatilidad en los mercados globales: el crudo Brent superó los 80 dólares y los principales índices bursátiles de Europa cerraron con pérdidas de hasta 2,5%.
La escalada del conflicto en Medio Oriente volvió a sacudir los mercados financieros globales. Este lunes, el precio del petróleo Brent subió más del 4% y superó los 80 dólares por barril, mientras que las principales bolsas europeas cerraron con caídas que llegaron al 2,5% en el caso del CAC francés.
Según datos de mercado, el crudo de referencia para Europa alcanzó los 80,45 dólares, impulsado por el temor a una posible disrupción en el suministro desde la región productora más importante del mundo. El WTI, por su parte, también avanzó y se ubicó por encima de los 77 dólares.
En el viejo continente, el Euro Stoxx 50 cayó 1,8%, el DAX alemán retrocedió 2,1% y el FTSE 100 de Londres perdió 1,4%. Las acciones de empresas energéticas fueron las únicas que cerraron en verde, mientras que los bancos y las tecnológicas sufrieron las mayores pérdidas por el aumento de la aversión al riesgo.
"El mercado está valorando un escenario de mayor inestabilidad geopolítica que puede afectar el flujo de crudo a través del estrecho de Ormuz", explicó un analista de una consultora local consultado por este medio. La preocupación se suma a las tensiones que ya existían por la oferta global ajustada y los recortes de producción de la OPEP+.
Desde el punto de vista cambiario, el dólar se fortaleció frente a las monedas europeas. El euro cayó por debajo de 1,08 dólares, su nivel más bajo en varias semanas. En la Argentina, el dólar blue y los tipos de cambio financieros mostraron movimientos moderados, aunque los bonos soberanos en dólares operaron con leve baja ante el mayor riesgo país regional.
Los analistas coinciden en que la duración y la intensidad del conflicto serán clave para determinar si esta volatilidad se mantiene o se disipa. Mientras tanto, los inversores siguen con atención los movimientos de las principales potencias y de la OPEP, que podría decidir un ajuste adicional en su oferta si la producción de la región se ve amenazada.
En el plano local, la suba del petróleo impacta de lleno en la cuenta energética argentina. Aunque el país es neto exportador de crudo en los últimos meses, la mayor parte de los combustibles que se consumen internamente están atados al precio internacional, lo que podría presionar las naftas en los próximos meses si la tendencia se consolida.
Hasta el momento, no hay disrupciones confirmadas en el suministro físico de petróleo, pero los operadores ya incorporaron una prima de riesgo geopolítico que difícilmente se disipe en el corto plazo. La próxima semana será clave para ver si los bancos centrales mantienen su postura cautelosa o si la inflación importada por el petróleo fuerza un replanteo en las tasas.