EE.UU. pide u$s 200.000 millones al Congreso para financiar la guerra en Irán
El Pentágono elevó una solicitud presupuestaria extraordinaria por 200 mil millones de dólares para sostener las operaciones militares en Medio Oriente, en medio de la escalada del conflicto con Irán. La cifra revela la magnitud del compromiso estadounidense en la región.
El Pentágono formalizó ante el Congreso de Estados Unidos una solicitud de fondos suplementarios por 200.000 millones de dólares para financiar las operaciones militares vinculadas al conflicto en Irán y el resto de Medio Oriente.
La cifra, que equivale a casi el 3% del PBI estadounidense, supera con creces los presupuestos anuales de varios países y refleja el costo real que Washington asigna a su presencia en la zona tras el recrudecimiento de las hostilidades.
Según fuentes del Departamento de Defensa citadas por medios norteamericanos, el grueso de los recursos se destinaría a reponer municiones de precisión, mantener el despliegue de portaaviones en el Golfo Pérsico, financiar operaciones de inteligencia y cubrir el apoyo logístico a aliados regionales.
La solicitud llega en un momento delicado para la administración estadounidense. El Congreso ya debate un paquete de ayuda militar para Ucrania e Israel, y la nueva petición por el frente iraní complica aún más la negociación presupuestaria en un año electoral.
Desde el punto de vista fiscal, los 200.000 millones se sumarían al gasto ya aprobado para defensa en 2025, que ronda los 850.000 millones. De aprobarse, el total destinado a seguridad nacional superaría el billón de dólares por primera vez en la historia reciente.
Expertos consultados por Última Hora Diario advierten que la cifra no solo cubre operaciones directas contra Irán, sino también el reforzamiento de bases en Qatar, Bahréin y Jordania, el despliegue de sistemas antimisiles adicionales y el mantenimiento de la Quinta Flota.
En el plano regional, la solicitud coincide con un aumento de la tensión tras los últimos intercambios de misiles entre Israel e Irán y el endurecimiento de la postura de Teherán respecto al programa nuclear. Funcionarios iraníes ya calificaron el pedido como “prueba de que Washington busca una guerra prolongada”.
Desde el punto de vista económico, el impacto no se limita al presupuesto federal. Analistas estiman que cada mes de operaciones sostenidas en la región genera un costo adicional de entre 4.000 y 6.000 millones de dólares solo en combustible, mantenimiento y pagos a contratistas privados.
La solicitud del Pentágono también pone en evidencia las diferencias internas en Washington. Mientras los halcones republicanos celebran la medida como “necesaria para la seguridad nacional”, varios legisladores demócratas y algunos republicanos fiscalmente conservadores cuestionan el monto y piden mayor transparencia sobre cómo se gastaron los fondos anteriores.
Hasta el momento, la Casa Blanca no ha emitido un comunicado oficial sobre el pedido, pero fuentes cercanas al secretario de Defensa indicaron que la cifra podría ajustarse durante las negociaciones en el Capitolio.
El dato llega en medio de un aumento global de los precios del petróleo, que ya superó los 90 dólares por barril en los mercados de futuros, en parte por el riesgo de que el conflicto se extienda al Estrecho de Ormuz.
Para el lector argentino, el dato no es lejano: un conflicto prolongado en Medio Oriente suele traducirse en mayor presión sobre los precios de los combustibles y en mayor volatilidad de los mercados emergentes, donde la Argentina sigue siendo especialmente sensible.
La solicitud de 200.000 millones de dólares se convierte así en el indicador más concreto hasta ahora del costo real que Estados Unidos está dispuesto a asumir para mantener su estrategia en la región. El Congreso tiene ahora la palabra.