Grooming y abusos en el norte de Córdoba: se normaliza el intercambio de bienes por sexo con niñas
El Colectivo de Mujeres del Norte alertó que en la región es habitual el uso y abuso de cuerpos de niñas y adolescentes a cambio de bienes. Gema Pez Gamboa confirmó la práctica y reclamó mayor intervención estatal.
En el norte de Córdoba, el intercambio de bienes materiales por favores sexuales con niñas y adolescentes se ha normalizado en varias comunidades, según denunció el Colectivo de Mujeres del Norte.
Gema Pez Gamboa, integrante de la organización, confirmó a este medio que se trata de una práctica habitual en la región, donde el grooming y los abusos sexuales contra menores forman parte de una dinámica cultural que invisibiliza la violencia.
"En el norte se normaliza un uso y abuso de los cuerpos de las mujeres y de las niñas", afirmó Pez Gamboa. La referente explicó que en muchos casos se entrega comida, ropa, dinero o incluso celulares a cambio de acceso sexual a menores, una transacción que las familias y el entorno social aceptan como algo corriente.
La denuncia cobra relevancia en un contexto provincial donde los casos de grooming y abuso sexual infantil han aumentado en los últimos años. Según datos de organismos de protección de derechos, Córdoba registra una alta incidencia de estas violencias, especialmente en zonas rurales y de bajos recursos del norte.
El colectivo viene trabajando hace años en la contención de víctimas y en la visibilización de estas problemáticas. Sin embargo, la falta de políticas públicas específicas y la escasa presencia de organismos de control en la zona dificultan la erradicación de estas conductas.
Pez Gamboa señaló que muchas de las niñas involucradas provienen de familias en situación de vulnerabilidad extrema, lo que facilita la manipulación y el abuso por parte de adultos. "No es un hecho aislado, es una práctica sistemática que se repite en varias localidades", indicó.
Desde el Colectivo de Mujeres del Norte reclaman mayor intervención del Estado provincial, con campañas de prevención, capacitación de docentes y agentes sanitarios, y la creación de dispositivos de atención inmediata en las zonas más afectadas.
También exigen que las causas judiciales avancen con celeridad y que se garantice la protección integral de las víctimas, evitando la revictimización.
Esta realidad se enmarca en un problema más amplio de violencia de género y contra la infancia que afecta a todo el territorio cordobés, aunque en el norte presenta características particulares por la pobreza estructural y la distancia con los centros urbanos.
Fuente: Perfil