El petróleo sube fuerte por la escalada en Medio Oriente y el bloqueo del estrecho de Ormuz
La tensión militar en la región impulsa los precios del crudo, con el Brent superando los 85 dólares. El bloqueo del estrecho de Ormuz amenaza el 20% del suministro global.
Los precios del petróleo volvieron a registrar una fuerte suba este martes, impulsados por la escalada militar en Medio Oriente y el anuncio de un bloqueo parcial del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más críticas para el transporte global de crudo.
Según datos de mercado, el Brent, referencia internacional, trepó más de un 4% y se ubicó por encima de los 85 dólares el barril, mientras que el WTI americano avanzó en la misma proporción y superó los 82 dólares. El movimiento se produjo luego de que fuentes iraníes confirmaran acciones que restringen el paso de buques por el estrecho, por donde circula alrededor del 20% del petróleo que se comercializa en el mundo.
El conflicto, que se intensificó en las últimas semanas con intercambios directos entre Israel e Irán y el involucramiento de grupos aliados en la zona, generó temores inmediatos sobre posibles interrupciones en el suministro. Analistas consultados por agencias internacionales coinciden en que un cierre prolongado del estrecho de Ormuz podría disparar los precios por encima de los 100 dólares en cuestión de días.
Desde el punto de vista local, la suba impacta de lleno en la economía argentina. Aunque el país es productor neto de petróleo y exporta crudo de Vaca Muerta, la cotización internacional condiciona el precio interno de los combustibles y, por ende, la inflación y los costos de transporte y producción. En las últimas horas, fuentes del sector energético advirtieron que cualquier escalada sostenida se trasladaría rápidamente a los surtidores.
El estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el mar de Omán y es el principal canal de exportación para Arabia Saudita, Irak, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y, fundamentalmente, Irán. Cualquier disrupción allí no solo afecta volúmenes sino que genera un efecto dominó en los seguros marítimos y en los costos logísticos globales.
Hasta el momento no se registraron ataques directos a instalaciones petroleras, pero la mera amenaza de que el conflicto se expanda a esa zona ya es suficiente para que los operadores tomen posiciones alcistas. Los mercados de futuros muestran una curva de contango moderada, lo que indica que los inversores esperan que la tensión se mantenga en el corto plazo.
Desde el Gobierno argentino, hasta ahora no hubo declaraciones oficiales sobre el impacto en la balanza energética ni en las proyecciones de exportación de Vaca Muerta, que este año se esperaba que alcanzara récords. Sin embargo, operadores del sector en Neuquén y Buenos Aires siguen con atención la evolución hora a hora.
El dato no es menor: la última vez que el estrecho de Ormuz estuvo bajo amenaza similar, en 2019, el Brent llegó a subir casi un 15% en una sola semana. Esta vez, con un contexto de demanda global más débil pero con stocks más ajustados, el efecto podría ser incluso mayor.
Vayamos a la planilla: según los últimos reportes de la EIA (Energy Information Administration), el mundo consume alrededor de 103 millones de barriles diarios. Si se pierde incluso un 10% del flujo de Ormuz, el mercado debería compensar con inventarios que ya vienen bajando desde principios de año. Eso explica por qué los traders reaccionaron tan rápido.
Mientras tanto, las cancillerías de los principales países importadores intentan abrir canales de diálogo para evitar que la situación se agrave. Por ahora, la suba del petróleo es un recordatorio de cuán vulnerable sigue siendo la economía global a los conflictos geopolíticos en una región que, aunque lejana, determina el precio de lo que cargamos en el tanque cada vez que vamos a la estación de servicio.