Espectáculos

El boom del cine IMAX en Argentina: cuántas salas hay y por qué es único

El éxito de 'La Odisea' de Christopher Nolan impulsó un nuevo interés por el formato IMAX. Cuántas salas existen en el país, qué las hace diferentes y cómo cambió la experiencia cinematográfica.

Publicado el 24 de julio de 2026, 11:00 hs

El estreno de La Odisea, la nueva epopeya de Christopher Nolan, generó un verdadero boom en las salas IMAX de todo el mundo, y la Argentina no fue la excepción. Las funciones se agotaron en cuestión de horas y muchos espectadores volvieron a descubrir un formato que, para muchos, representa la forma definitiva de ver cine en pantalla grande.

Según datos actualizados del sector, en la Argentina existen 14 salas IMAX distribuidas en las principales ciudades del país. De ellas, 11 operan bajo el sistema IMAX con láser, la versión más avanzada, mientras que las restantes mantienen la tecnología xenon tradicional. La mayoría se concentran en CABA y el conurbano, pero también hay presencia en Córdoba, Rosario, Mendoza y otras plazas del interior.

¿Qué hace único al IMAX? No se trata solo de una pantalla más grande. La tecnología combina una pantalla que puede superar los 20 metros de alto con un sistema de proyección que entrega una resolución casi cuatro veces superior al 4K convencional. El sonido, con hasta 12 canales y parlantes dispuestos en las paredes y el techo, crea una inmersión total: el espectador no solo ve la imagen, siente el sonido en el cuerpo.

En el caso de La Odisea, Nolan rodó la película íntegramente en formato IMAX 70mm, una decisión que solo unos pocos directores se animan a tomar por el costo y la complejidad técnica. Eso significa que en las salas certificadas, el público ve exactamente lo que el director imaginó, sin recortes ni adaptaciones de aspecto.

El formato también se diferencia por su relación de aspecto. Mientras el cine convencional usa 2.39:1 o 1.85:1, las películas IMAX pueden expandirse a 1.43:1, aprovechando casi toda la superficie de la pantalla gigante. Eso genera una sensación de “caída” en las escenas aéreas o de vértigo en las secuencias de acción que ningún otro sistema logra replicar.

En Buenos Aires, las salas más demandadas estos días son las del Village Recoleta, el Cinemark Palermo y el IMAX del Parque de la Costa en Tigre. En el interior, las de Córdoba y Mendoza también registraron ocupación plena durante los primeros fines de semana. El precio de la entrada, que ronda entre 30 y 50% más que una función 2D estándar, no parece estar frenando a los fanáticos.

Desde el punto de vista técnico, el IMAX con láser ofrece negros más profundos, mayor brillo y menos fatiga visual, lo que permite sesiones más largas sin perder calidad. Esto es clave para películas de casi tres horas como la de Nolan.

El fenómeno no es nuevo, pero La Odisea lo revitalizó. Después de Oppenheimer y Dune, cada vez más directores eligen rodar en este formato y los exhibidores locales invierten en actualizar sus salas. Según proyecciones del sector, antes de 2027 podrían abrirse tres nuevas salas IMAX en ciudades del interior que hasta ahora no contaban con el formato.

Para muchos, ir al cine dejó de ser solo “ver una película”. Con IMAX, se convirtió en una experiencia física y sensorial que justifica salir de casa, pagar más y hacer fila. Nolan, una vez más, logró que el público exija lo mejor de la tecnología disponible. Y las 14 salas argentinas, por ahora, son el único lugar donde esa exigencia se puede satisfacer en todo su esplendor.

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