Dos nuevos detenidos por el crimen del policía federal en Rosario tras 35 allanamientos
La investigación por el asesinato de un agente de la Policía Federal en Rosario sumó dos detenidos más luego de una serie de operativos simultáneos. Las autoridades continúan recolectando evidencia en un caso que se enmarca en la ola de violencia narco que azota a la ciudad.
La investigación por el asesinato de un policía federal en Rosario dio un nuevo paso este martes: dos personas más quedaron detenidas luego de una jornada que incluyó 35 allanamientos simultáneos en distintos puntos de la ciudad y el conurbano bonaerense.
Según fuentes judiciales consultadas por La Capital, los operativos fueron ordenados por la Justicia Federal y contaron con la participación de fuerzas nacionales y provinciales. Los dos nuevos detenidos, cuya identidad no fue revelada hasta el momento, estarían vinculados al entorno de una banda dedicada al narcomenudeo en el sur rosarino.
El crimen ocurrió el 12 de marzo cuando el agente federal Juan Pablo P. fue baleado en la zona de Villa Gobernador Gálvez. El policía, que no se encontraba de servicio en ese momento, fue atacado por al menos tres sicarios que se movilizaban en dos motos. Murió en el lugar como consecuencia de múltiples impactos de arma de fuego.
Desde entonces, la pesquisa se centró en identificar a los autores materiales e intelectuales. Los primeros allanamientos, realizados en las 48 horas siguientes al hecho, ya habían permitido la detención de tres personas, entre ellas un menor de edad que sería el conductor de una de las motos.
Con los dos detenidos de este martes, la cifra de aprehendidos llega a cinco. Fuentes cercanas a la causa indicaron que en los procedimientos se secuestraron celulares, armas y documentación que podría vincular a los imputados con la planificación del homicidio. También se obtuvieron imágenes de cámaras de seguridad que muestran el recorrido de los sicarios antes y después del ataque.
El caso se enmarca en la escalada de violencia que vive Rosario, donde los ataques a fuerzas de seguridad se multiplicaron en los últimos meses. Solo en lo que va del año, ya son cuatro los uniformados asesinados en la región, según datos del Ministerio de Seguridad de la Nación.
Desde el gobierno provincial y el Ministerio de Seguridad de la Nación confirmaron que se reforzó la presencia de fuerzas federales en los barrios más calientes de la ciudad. “No vamos a dejar de avanzar hasta dar con todos los responsables”, señalaron voceros oficiales.
La causa está en manos del juez federal Marcelo Bailaque y la fiscal federal Adriana Reyes, quienes ordenaron los últimos procedimientos. Se espera que en las próximas horas los nuevos detenidos sean indagados y se defina su situación procesal.
Vecinos de Villa Gobernador Gálvez expresaron su preocupación por la situación. “Cada vez que oscurece uno no sabe si va a volver a casa”, dijo una comerciante del lugar que prefirió no dar su nombre. El miedo se siente en las calles, donde los negocios bajan sus persianas cada vez más temprano.
La Policía Federal Argentina, por su parte, anunció que brindará apoyo psicológico a los compañeros de la víctima y a su familia. El agente asesinado tenía 34 años, era padre de dos niños y llevaba nueve años en la fuerza.
La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones en las próximas semanas. Por ahora, la hipótesis principal apunta a un ajuste de cuentas entre bandas que operan en la zona sur de Rosario, aunque los investigadores no descartan otras líneas.