Economía

Dólar: el nuevo techo y piso que marcan los operadores para las próximas semanas

Publicado el 23/06/2026 12:47 hs

Mientras el blue se mantiene por encima de los $1.300 y el CCL roza los $1.370, los operadores del mercado local trazan un nu
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Mientras el blue se mantiene por encima de los $1.300 y el CCL roza los $1.370, los operadores del mercado local trazan un nuevo rango de equilibrio para la divisa. Mara Quaranta analiza qué niveles se manejan y qué factores los sostienen.

El dólar no afloja. Esa es la síntesis que se repite en las mesas de operadores esta semana. Tanto el blue como los dólares financieros volvieron a operar con tendencia alcista leve, pero sostenida. Y en ese movimiento los traders ya empiezan a marcar un nuevo rango de equilibrio que, según sus cálculos, la divisa debería respetar en las próximas semanas.

Según el relevamiento que publica iProfesional, el consenso de los operadores ubica un piso de $1.320 para el blue y un techo de $1.380-$1.400 para el CCL. Entre esos valores, el mercado parece haber encontrado un nuevo punto de equilibrio provisorio. Pero, como siempre en Argentina, ese equilibrio es frágil y depende de varios factores que pueden cambiar de un día para el otro.

Vayamos al número. El dólar blue cerró este miércoles en $1.335 para la venta, con una suba de $5 en la jornada. El contado con liquidación (CCL) operó cerca de los $1.370 y el MEP se movió en torno a los $1.350. Mientras tanto, el dólar oficial mayorista se mantiene controlado en $900, lo que amplía aún más la brecha con los dólares libres.

Ahora bien, acá está la trampa. Ese techo de $1.400 que mencionan los operadores no es un pronóstico de suba libre, sino el nivel máximo que el Banco Central y el Ministerio de Economía estarían dispuestos a tolerar antes de intervenir con fuerza. Del lado del piso, los $1.320 funcionan como un soporte técnico que los compradores consideran atractivo para entrar, siempre y cuando no se deteriore demasiado el humor externo.

Traducido al bolsillo, esto significa que quien necesita cubrir sus ahorros en dólares sigue encontrando un costo cada vez más alto. Un salto de $50 en el blue representa, para alguien que quiere comprar u$s 1.000, un desembolso adicional de $50.000. En un contexto donde los salarios reales vienen perdiendo contra la inflación, ese costo se siente.

¿Qué sostiene este nuevo rango? En primer lugar, la oferta estacional de dólares del campo. Aunque la liquidación de la cosecha gruesa viene más lenta que en otros años, todavía hay flujo de divisas que entra al MULC y le da algo de aire al Banco Central. En segundo lugar, la calma relativa en los mercados globales y la ausencia de una corrida masiva. Y tercero, la intervención discreta del BCRA en el CCL y el MEP cuando la cotización se acerca a los techos que el equipo económico considera peligrosos.

Sin embargo, hay riesgos a la vista. El primero es el cronograma de pagos de deuda en dólares que enfrenta el Tesoro en los próximos meses. Si el Gobierno no logra refinanciar esos vencimientos en condiciones razonables, la presión sobre los dólares libres puede aumentar. El segundo es la evolución de la brecha: hoy ronda el 50%, un nivel que el mercado considera manejable pero que puede escalar rápidamente si la confianza se evapora.

Los operadores consultados coinciden en que el nuevo techo de $1.400 para el CCL no es una barrera infranqueable. Si la brecha se acerca al 55%-60%, el BCRA probablemente deje correr un poco más la cotización antes de intervenir. Del lado del piso, los $1.320 parecen bastante firmes mientras el campo siga liquidando y no aparezcan sorpresas negativas en la política monetaria.

El promedio miente, como siempre. Mientras el dólar oficial se mantiene artificialmente bajo gracias a las restricciones, el verdadero precio de la divisa para quien necesita cubrirse o importar es el que marca el CCL o el blue. Esa brecha sigue siendo la variable que más preocupa a los economistas, porque distorsiona precios relativos y genera incentivos para la especulación.

¿Contra qué lo estamos midiendo? Si tomamos el pico de $1.480 que tocó el blue en enero, el actual nivel de $1.335 representa una corrección a la baja de casi 10%. Pero si la comparación es contra los $1.050 de hace un año, estamos hablando de una suba de casi 27%. El contexto temporal importa: el dólar viene de un período de relativa calma después de la devaluación de diciembre de 2023, pero esa calma se sostiene sobre un andamiaje de cepo y controles que sigue intacto.

Desde Última Hora Diario venimos diciendo que el dólar no es un termómetro de la economía real, es un síntoma. Hoy el síntoma indica que el mercado sigue exigiendo una prima de riesgo alta para quedarse en pesos, aunque esa prima es menor que la de hace cuatro meses. El nuevo rango de $1.320-$1.400 es, por ahora, el precio que el mercado está dispuesto a pagar por esa incertidumbre.

El desafío del equipo económico es mantener ese rango sin gastar demasiadas reservas y sin generar expectativas de devaluación. Porque cuando el techo se perfora, el piso anterior suele convertirse en el nuevo techo. Y en ese juego de pisos y techos movedizos, el que siempre termina pagando es el que tiene los pesos en el bolsillo.

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