Detuvieron a un policía por el asesinato de un docente que trabajaba como chofer
Un oficial de la Policía de Mendoza fue detenido como principal sospechoso del homicidio de un profesor que hacía changas como chofer de remís. El crimen ocurrió en Guaymallén y generó fuerte conmoción en la provincia.
Un oficial de la Policía de Mendoza quedó detenido e imputado por el asesinato de un docente de 42 años que, para complementar su sueldo, trabajaba como chofer de remís en el Gran Mendoza.
El hecho ocurrió en la madrugada del domingo en Guaymallén. Según los primeros datos que trascendieron de la investigación, la víctima fue abordada mientras realizaba un viaje y recibió un disparo que le causó la muerte casi en el acto. El auto apareció abandonado horas después con rastros de sangre.
La detención del policía se produjo este martes tras un allanamiento ordenado por la fiscalía. Fuentes judiciales indicaron que el uniformado sería el principal sospechoso y que habría elementos de peso que lo vinculan al hecho, aunque aún no se conocieron los móviles. El detenido es un agente con varios años de servicio en la fuerza provincial.
El docente asesinado se llamaba Juan Carlos Pérez, era profesor de historia en una escuela secundaria de Godoy Cruz y tenía dos hijos. Sus colegas y alumnos lo describieron como una persona comprometida con la educación y que, como tantos otros trabajadores de la provincia, necesitaba hacer horas extras para llegar a fin de mes.
El caso generó fuerte repercusión en el ámbito educativo mendocino. La Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) emitió un comunicado exigiendo “claridad y celeridad” en la investigación y reclamando mayores medidas de seguridad para los docentes que realizan tareas nocturnas.
Desde el Ministerio de Seguridad de Mendoza confirmaron la detención y señalaron que el agente quedó a disposición de la Justicia. Se le inició, además, un sumario administrativo que puede derivar en su expulsión de la fuerza.
La investigación está a cargo de la Unidad Fiscal de Homicidios de la Fiscalía de Mendoza. Los peritos trabajan en el análisis del teléfono de la víctima, las cámaras de seguridad de la zona y el arma reglamentaria del policía detenido para determinar si fue la utilizada en el crimen.
Este tipo de hechos, donde un uniformado aparece involucrado en un delito grave, suelen generar un doble impacto: por un lado, la conmoción por el asesinato de un trabajador y, por el otro, la desconfianza que genera que el supuesto responsable sea alguien cuya función es proteger a la ciudadanía.
Hasta el momento no se dieron a conocer detalles sobre el posible móvil. Algunas versiones que circulan en los medios locales hablan de un posible intento de robo que terminó en homicidio, aunque la fiscalía no lo confirmó. Tampoco se sabe si existía algún vínculo previo entre la víctima y el policía.
El cuerpo de Pérez fue velado el lunes en una casa de sepelios de Guaymallén y el entierro se realizó este martes por la mañana en el cementerio de Godoy Cruz. Familiares y amigos marcharon luego hasta la escuela donde trabajaba para pedir justicia.
La detención del policía representa un avance importante en la causa, pero la familia y los gremios educativos esperan que la investigación determine con precisión las circunstancias del hecho y que no queden dudas sobre las responsabilidades.