De las inferiores de Independiente a la cárcel: el segundo chance de un jugador en el Ascenso
Un ex promesa de Independiente que pasó cinco años preso por un hecho judicial vuelve al fútbol profesional en uno de los grandes del Ascenso argentino. Su historia mezcla talento, caída y redención.
Un caso que mezcla drama personal, caída y una posible redención llegó esta semana al fútbol argentino. Se trata de un ex jugador surgido de las inferiores de Independiente que, tras pasar cinco años preso, firmó con uno de los grandes del Ascenso y se prepara para volver a las canchas de manera profesional.
Según publicó Bolavip, el futbolista en cuestión es Juan Pablo Tomicich, zaguero central formado en las divisiones inferiores del Rojo. Debutó en Primera con el equipo de Avellaneda en 2016 bajo la dirección de Gabriel Milito, pero su carrera se truncó abruptamente por un hecho que lo llevó a la cárcel durante medio lustro.
Ahora, con 28 años, Tomicich vuelve al ruedo en Deportivo Morón, club que milita en la Primera Nacional y que lo incorporó como refuerzo para la temporada que se viene. El Gallego, uno de los equipos con mayor convocatoria del Ascenso, le da una oportunidad concreta en un plantel que busca pelear los primeros puestos.
El camino de las inferiores al primer equipo
Tomicich llegó a Independiente a los 12 años y rápidamente se destacó en las categorías juveniles por su buen juego aéreo, salida limpia desde el fondo y personalidad. En 2016, con solo 19 años, Milito lo hizo debutar en un partido de Copa Argentina. Parecía el inicio de una carrera promisoria en uno de los cinco grandes del fútbol argentino.
Sin embargo, problemas extrafutbolísticos lo alejaron del deporte. En 2018 fue detenido y condenado por un delito que, según las fuentes judiciales consultadas por este medio, lo mantuvo preso hasta hace pocos meses. Durante ese tiempo, el jugador perdió contacto con el profesionalismo y tuvo que reconstruir su vida lejos de las canchas.
La vuelta al Ascenso y el rol de Deportivo Morón
Deportivo Morón, institución con historia en el Ascenso y una hinchada fiel, decidió apostar por su reinserción. El técnico del equipo, aún sin confirmar oficialmente su nombre en el plantel, vio en Tomicich un central con experiencia en Primera y con ganas de demostrar que puede volver al nivel competitivo.
Desde el club del Oeste bonaerense aseguraron que el jugador completó todos los requisitos médicos y administrativos, y que se incorporará a los entrenamientos en las próximas semanas. “Es una oportunidad para él y para nosotros”, comentaron fuentes del Gallego. En el Ascenso, donde los márgenes son más amplios que en Primera, historias de segundas chances no son tan infrecuentes.
El dato que corrige la emoción
Vayamos a la planilla. Tomicich jugó apenas 4 partidos oficiales en Primera con Independiente (todos entre 2016 y 2017), con un promedio de 1,8 duelos aéreos ganados por partido y una eficacia de pases cercana al 82 %. Números correctos para un central joven, pero lejos de consolidarse como titular. Su estadística más elocuente es la ausencia: cinco años sin tocar una pelota de manera profesional representan un vacío enorme que solo el tiempo y la continuidad podrán llenar.
Desde el punto de vista físico, el desafío es mayúsculo. El Ascenso exige ritmo, resistencia y capacidad de recuperación. Morón deberá administrarlo con cuidado para evitar recaídas musculares en un cuerpo que estuvo lejos de la alta competencia.
Una historia que va más allá de la cancha
El retorno de Tomicich no es solo una noticia de pases. Habla de la posibilidad de reinserción que a veces ofrece el deporte, pero también de las consecuencias irreversibles que pueden tener las decisiones equivocadas. En un ambiente tan competitivo como el fútbol argentino, volver después de tanto tiempo exige no solo talento sino también una fortaleza mental que pocos logran sostener.
Lautaro Fenoglio, cronista de Última Hora Diario, suele decir que “el marcador dice una cosa; la cancha, otra”. En este caso, el marcador de la vida de Tomicich estuvo en rojo durante mucho tiempo. Ahora empieza un nuevo partido. Si logra mantenerse lejos de los problemas y recuperar el nivel, podría convertirse en una de esas historias que el Ascenso sabe contar como nadie.
Por ahora, el desafío es día a día: recuperar la forma, ganarse un lugar y demostrar que el pibe que alguna vez soñó con triunfar en Independiente todavía tiene fútbol para dar. El Gallego le abrió la puerta. El resto depende de él.