De jugar con Messi a manejar Uber: el exseleccionado que quiere volver al fútbol a los 30
El delantero que compartió plantel con Lionel Messi en la Selección Argentina, trabajó como chofer de Uber tras quedar sin club y ahora busca un nuevo desafío profesional a los 30 años.
Un exseleccionado argentino que compartió plantel con Lionel Messi, que llegó a manejar un auto de Uber para ganarse la vida y que hoy, a los 30 años, quiere volver al fútbol profesional. La historia circula desde hace días y tiene todos los condimentos que el hincha argentino devora: talento desperdiciado, caída económica, resiliencia y una segunda chance que todavía no se concreta.
El nombre es Facundo Castillón. Surgido de las inferiores de Godoy Cruz, el mendocino tuvo un pico alto entre 2014 y 2016: jugó en la Selección Argentina en la era de Gerardo Martino, compartió vestuario con Messi, Di María, Agüero y Mascherano, y hasta convirtió un gol en un amistoso contra Singapur. Parecía el inicio de una carrera sólida en el fútbol europeo o al menos en un grande del país.
Sin embargo, las lesiones, las malas decisiones y un par de pases que no terminaron de cuajar lo fueron alejando del foco. Pasó por clubes como Estudiantes de La Plata, Belgrano, Defensa y Justicia, Aldosivi y, más tarde, por el fútbol de ascenso y del exterior (Bolivia, Chile). En 2022 quedó sin club y, como muchos exjugadores que no tuvieron la suerte de un retiro con respaldo económico, tuvo que reinventarse.
"Trabajé como Uber, sí. No me da vergüenza decirlo. Fue una forma de seguir adelante", contó en entrevistas recientes. La imagen de un tipo que meses antes había jugado en primera división y que de repente llevaba pasajeros por las calles de Mendoza generó sorpresa y también empatía. Castillón nunca se escondió: habló de la depresión que le generó el parate, de la necesidad de pagar las cuentas y de la dignidad que encontró en cualquier trabajo honesto.
Ahora, a los 30 años recién cumplidos, el delantero entrena por su cuenta, mantiene la forma física y espera una llamada. Según trascendió, habría contactos con clubes del ascenso argentino y también del exterior. Su representante dejó en claro que el objetivo es volver a competir a nivel profesional, aunque sea en una categoría menor. "Tiene ganas y está en condiciones", aseguraron desde su entorno.
La historia de Castillón no es aislada. En el fútbol argentino abundan casos de jugadores que, tras brillar en inferiores o en selecciones juveniles, no logran consolidarse y terminan fuera del sistema antes de los 30. Algunos caen en el olvido; otros, como él, deciden contar su recorrido sin filtros. El exdelantero de la Selección representa, de alguna manera, la cara menos glamorosa de un deporte que vende sueños pero que deja a muchos sin red de contención una vez que dejan de ser noticia.
Desde Última Hora consultamos fuentes cercanas al jugador, que confirmaron que Castillón viene realizando trabajos físicos específicos y que su intención es firmar cuanto antes. No hay ofertas concretas sobre la mesa todavía, pero el interés existe. En un mercado saturado de delanteros y con un ascenso cada vez más exigente, la experiencia y el hambre pueden ser sus mejores credenciales.
Lo que viene ahora es ver si algún técnico se anima a darle la oportunidad. Porque a los 30 años, con pasado en la Selección y con la humildad de haber manejado un Uber, Facundo Castillón parece estar en condiciones de demostrar que todavía le queda fútbol por dar. El hincha argentino, que ama las historias de redención, ya está atento.