Cuánto cobrarán los clubes argentinos por sus jugadores citados al Mundial 2026
La FIFA compensará a los clubes con US$ 10.000 por día por cada futbolista convocado. Cómo se calcula el monto y qué equipos argentinos se beneficiarían más.
La FIFA ya confirmó el mecanismo de compensación económica para los clubes cuyos jugadores sean citados al Mundial 2026. Según el reglamento oficial, cada club recibirá 10 mil dólares por día por cada futbolista convocado, desde el momento en que se incorpore a la concentración hasta que regrese tras el torneo.
Para la Selección Argentina, que defenderá el título conseguido en Qatar 2022, la preparación incluirá una concentración previa que suele extenderse entre 20 y 30 días. Si un jugador permanece con Scaloni durante todo el período, su club de origen podría percibir entre 200 mil y 300 mil dólares por esa sola convocatoria.
El cálculo no es lineal ni automático. Depende de la cantidad de fechas que el jugador pase en la Selección, de si llega a la final o cae en fase de grupos, y de si el club es local o extranjero. Los equipos argentinos que más se verían beneficiados son aquellos que tienen varios habituales en la lista de Lionel Scaloni: Boca, River, Independiente, Racing y Estudiantes aparecen en la pole position.
Según datos de la última ventana de Eliminatorias, River aportó la mayor cantidad de convocados entre los clubes locales. Si se mantiene esa tendencia, el Millonario podría recibir más de un millón de dólares en concepto de compensación si varios de sus jugadores completan el ciclo completo hasta la final del Mundial.
El mecanismo de la FIFA busca mitigar el perjuicio que sufren los clubes cuando sus futbolistas viajan con sus selecciones. En el caso argentino, la AFA también recibe una porción adicional por ser la federación del campeón vigente, pero el grueso del dinero va directamente a las instituciones dueñas del pase.
En el último Mundial de Qatar 2022 el monto por día era de 8.520 dólares. La suba a 10 mil dólares representa un aumento de casi el 18 por ciento, que se explica por la inflación global y el crecimiento del negocio del fútbol. Para los clubes de la Liga Profesional, que muchas veces venden a sus mejores jugadores al exterior antes de un Mundial, esta compensación se vuelve un ingreso extra no menor.
Históricamente, los equipos europeos son los que más dinero perciben por este concepto. Sin embargo, la buena performance de la Selección en los últimos años y la cantidad de argentinos que siguen jugando en el país hacen que los clubes locales también puedan anotarse un ingreso significativo.
Desde el lado de los dirigentes, la noticia es bienvenida en un contexto de crisis económica. Un club como Boca, por ejemplo, que suele tener entre cuatro y seis habituales en la Selección, podría sumar cerca de 1,5 millones de dólares si Argentina llega a la instancia decisiva. Ese dinero se destina, en teoría, a reforzar planteles, aunque la realidad financiera de cada institución determina el destino final.
La lista definitiva de convocados se conocerá recién en mayo de 2026, pero los cálculos ya empezaron a hacerse en las tesorerías de los clubes. Lo que está claro es que cada día que Lionel Messi, Julián Álvarez, Enzo Fernández o cualquier otro argentino pase en la concentración del Mundial representará un cheque directo para su empleador.
Vayamos a la planilla: si el plantel argentino se concentra 25 días antes del debut y llega hasta la final (aproximadamente 35 días de competencia), un jugador titular podría generar más de 600 mil dólares para su club. Multiplicado por la cantidad de argentinos en Europa y en el país, la cifra total que moverá la FIFA en concepto de compensaciones superará los 300 millones de dólares a nivel global.
Para los clubes del ascenso o de ligas regionales que eventualmente aporten un jugador sorpresa, el monto también representa una ayuda importante. No es lo mismo que para un grande, pero en tiempos de vacas flacas, hasta 150 mil dólares pueden servir para pagar varios meses de sueldos.
El sistema de compensación de la FIFA existe desde el Mundial de 2010 y se ha perfeccionado con el tiempo. En esta edición, además, se incorporaron ajustes por inflación y por la distancia geográfica que deben recorrer los jugadores sudamericanos, lo que favorece relativamente a los clubes argentinos frente a los europeos.
En definitiva, más allá del romanticismo de la Copa del Mundo, detrás de cada citación hay un movimiento de dinero concreto. Los clubes argentinos ya están haciendo la cuenta: cada día de Scaloni es un día que se paga.