Policiales

Crimen del policía en Loma Hermosa: la declaración que llevó a la detención de un chico de 14 años

Un testimonio clave permitió identificar y detener al adolescente señalado como el autor del disparo que mató al agente bonaerense en un intento de robo. El caso reabre el debate sobre la participación de menores en delitos violentos en el conurbano.

Publicado el 27 de julio de 2026, 10:30 hs

Loma Hermosa, 22 de julio de 2026. Un policía bonaerense fue asesinado de un balazo en el pecho durante un intento de robo en Loma Hermosa, partido de Tres de Febrero. El hecho ocurrió en la madrugada del martes y la investigación avanzó rápido gracias a una declaración que resultó clave: un testigo directo que ubicó al tirador.

Según fuentes judiciales consultadas, el agente tenía 32 años, estaba de franco y caminaba por la calle cuando fue abordado por al menos dos personas. Uno de ellos le disparó a corta distancia. El policía murió en el lugar. Horas después, la fiscalía de menores ordenó la detención de un chico de 14 años al que señalan como el autor material del disparo.

La pieza central de la causa fue el testimonio de una persona que vio la secuencia completa. Esa declaración permitió a los investigadores identificar al adolescente y a otro joven que lo acompañaba. Ambos quedaron aprehendidos en las últimas horas. El menor tiene antecedentes por robos y ya había estado en un centro de contención.

El caso se suma a una serie de hechos en los que menores de edad aparecen como autores de delitos graves en el conurbano. En La Matanza, en Lanús, en San Martín y ahora en Tres de Febrero, los expedientes judiciales muestran una tendencia: pibes cada vez más jóvenes con armas de fuego en la mano.

Según datos de la Procuraduría de Violencia Institucional y del Observatorio de Seguridad, la participación de adolescentes en homicidios dolosos en el AMBA aumentó en los últimos dos años. No se trata solo de “ladrones”: muchos integran cadenas de narcomenudeo o trabajan como “campanas” y “motochorros” para bandas más grandes.

La madre del chico detenido, consultada por este medio, dijo que su hijo “no es un asesino” y que “lo mandaron”. La abogada defensora oficial pidió que se evalúe su responsabilidad penal conforme a la ley de menores y solicitó una pericia psicológica urgente. La fiscalía, en tanto, sostiene que el video de una cámara de seguridad y el testimonio del vecino son contundentes.

El policía asesinado deja dos hijos pequeños. Sus compañeros de la bonaerense marcharon ayer por la tarde frente a la comisaría de Loma Hermosa pidiendo justicia y más medidas concretas contra la delincuencia juvenil. “No queremos más velorios”, dijo uno de los delegados gremiales.

Desde la Defensoría General de la Nación advirtieron que el sistema de responsabilidad penal juvenil está saturado y que muchos chicos terminan en comisarías sin atención especializada. “No es mano dura lo que hace falta, es un Estado que los contenga antes de que agarren un fierro”, señaló una funcionaria que sigue estos casos.

La causa quedó caratulada como homicidio en ocasión de robo y está en manos del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil de San Martín. Por ahora, el adolescente permanece alojado en un centro cerrado. La fiscalía busca determinar si el arma usada fue la misma que apareció en otros robos del barrio en las últimas semanas.

Este tipo de crímenes no es nuevo en el conurbano, pero cada vez se producen con menos planificación y con armas de mayor calibre. El dato que más preocupa a los investigadores es la edad: 14 años. Un chico que, según la ley, aún no es penalmente responsable como un adulto, pero que ya tomó la decisión de apretar el gatillo.

La familia del policía asesinado pidió que su nombre no sea usado en los medios para proteger a sus hijos. En el barrio, sin embargo, todos saben quién era: un pibe que hacía changas cuando no estaba de servicio y que había pedido el traslado para estar más cerca de su casa.

La investigación sigue abierta. Los peritos balísticos y el análisis de las cámaras de la zona serán determinantes para confirmar o descartar la participación del menor en el hecho. Mientras tanto, el barrio de Loma Hermosa volvió a dormir con un muerto más y con la sensación de que nadie vio nada, como siempre.

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