Cómo se repartirían los cupos a la Libertadores y Sudamericana desde 2028
La Conmebol analiza modificaciones en el formato de clasificación para los torneos continentales a partir de 2028. El reparto de plazas por país y los criterios de acceso podrían cambiar, según trascendió en las últimas semanas.
La Conmebol está evaluando cambios profundos en el sistema de clasificación para la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana a partir de la edición 2028. Según información que publicó TyC Sports, la idea principal es reestructurar la distribución de cupos entre los diez países asociados, buscando un equilibrio que combine mérito deportivo con criterios de mercado y audiencia.
Hasta ahora, Argentina y Brasil dominan con seis plazas directas en la Libertadores (cuatro en fase de grupos y dos en fase previa), mientras que el resto de las federaciones tienen entre tres y cuatro. La Sudamericana, por su parte, reparte cuatro cupos por país en la mayoría de los casos. El nuevo esquema que se discute reduciría ligeramente las plazas de los dos gigantes y aumentaría las de naciones como Chile, Colombia, Perú y Ecuador, que reclaman mayor representación.
Según el borrador que circula en las reuniones de la Conmebol, desde 2028 Argentina mantendría cuatro plazas directas a fase de grupos de la Libertadores más una en la fase previa, mientras que Brasil conservaría cinco directas. El resto de los países pasarían a tener tres plazas en fase de grupos y dos en la fase previa, unificando un poco el acceso. La Sudamericana, en tanto, podría quedar con un cupo fijo por país más dos adicionales que se definirían por ranking de la temporada anterior.
Uno de los puntos más debatidos es el peso que tendrá el ranking histórico de la Conmebol. Hoy ese ranking otorga ventajas importantes a los equipos grandes de cada país. La reforma buscaría que el ranking nacional de cada federación tenga mayor injerencia, lo que podría beneficiar a clubes del interior que mantienen buenas campañas locales pero no acceden por los cupos fijos de los “grandes”.
Desde la AFA ya manifestaron cautela. Fuentes del fútbol argentino consultadas por este medio indicaron que cualquier cambio debe respetar el peso histórico y deportivo que tiene el fútbol local, que aportó la mayor cantidad de finalistas en las últimas dos décadas. Sin embargo, reconocen que el crecimiento de ligas como la mexicana (aunque no es Conmebol) y el interés de patrocinadores por mercados emergentes obligan a revisar el statu quo.
El calendario también entraría en la discusión. La idea es que la fase previa de la Libertadores se juegue en enero-febrero para que los equipos lleguen mejor preparados a la fase de grupos, que mantendría su formato de ocho zonas de cuatro. La Sudamericana seguiría jugándose en paralelo, pero con una fase de dieciseisavos más reducida.
Hasta el momento no hay resolución oficial. La Conmebol tiene previsto tratar el tema en el Consejo que se reunirá en noviembre en Asunción. Cualquier modificación debe ser aprobada por mayoría y, según trascendió, cuenta con el respaldo de las federaciones medianas, que ven en el cambio una oportunidad de mayor competitividad continental.
Para el hincha argentino el impacto sería concreto: el campeón del torneo local seguiría entrando directo, pero el segundo y el tercero podrían tener que disputar una fase previa más exigente. Los cupos que hoy se definen por la tabla anual de la Liga Profesional quedarían ajustados y dependerían más del rendimiento en el año calendario.
El debate recién empieza. Lo que sí parece claro es que el mapa de la Libertadores y la Sudamericana de 2028 no será idéntico al actual. Seguir la evolución de estas conversaciones será clave para entender cómo se reconfigurará el fútbol sudamericano en los próximos años.