China condena el ataque a Irán y llama a formar un frente contra acciones unilaterales
Pekín calificó de "inaceptable" el ataque a Irán y propuso un frente común ante lo que considera acciones unilaterales de potencias occidentales, en medio de crecientes tensiones en Medio Oriente.
El gobierno de China condenó con firmeza el reciente ataque contra Irán, al que calificó de "inaceptable", y propuso la conformación de un "frente conjunto" internacional para hacer frente a las "acciones unilaterales" de ciertas potencias, en lo que parece una clara alusión a Estados Unidos e Israel.
Según un comunicado emitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Pekín considera que el ataque viola gravemente los principios de la Carta de las Naciones Unidas y socava la estabilidad regional. "China se opone a cualquier acción que amenace la soberanía e integridad territorial de otros países", afirmó la vocera Mao Ning durante una conferencia de prensa.
El episodio se enmarca en un contexto de escalada de tensiones en Medio Oriente, donde Irán ha acusado directamente a Israel de llevar a cabo un operativo que incluyó bombardeos selectivos contra instalaciones militares y científicas iraníes. Aunque ni Israel ni Estados Unidos han confirmado oficialmente su responsabilidad, fuentes diplomáticas en Washington y Tel Aviv han filtrado que se trató de una respuesta a la creciente capacidad nuclear y misilística de Teherán.
La propuesta china de un "frente conjunto" busca, según analistas, consolidar un bloque de países que rechazan el intervencionismo occidental. Pekín ha intensificado sus lazos con Irán en los últimos años, especialmente tras la firma de un acuerdo de cooperación estratégica de 25 años en 2021 que incluye inversiones millonarias en infraestructura y energía.
"Las acciones unilaterales solo generan más caos y violencia", señaló Mao Ning, recordando que China ya había advertido sobre los riesgos de abandonar el acuerdo nuclear de 2015 (JCPOA), del que Washington se retiró durante la administración Trump. Pekín, junto a Rusia y varios países europeos, ha intentado mantener vivo ese pacto multilateral.
Desde Buenos Aires, el impacto de esta crisis se siente en los mercados: el precio del petróleo Brent subió más de 4% tras el anuncio del ataque, lo que genera preocupación en la Argentina por el efecto inflacionario en los combustibles y en la cadena de transporte. Además, China es el principal socio comercial del país, por lo que cualquier escalada en Medio Oriente que involucre a Pekín afecta directamente la balanza comercial argentina.
Expertos en relaciones internacionales consultados por este diario coinciden en que la postura china busca posicionarse como un actor responsable y defensor del multilateralismo, en contraste con lo que describe como "hegemonía estadounidense". Sin embargo, analistas como Patricio Salvático advierten que detrás de la retórica hay un claro interés estratégico: China depende en gran medida del petróleo del Golfo Pérsico y no puede permitirse una disrupción prolongada en el estrecho de Ormuz.
Hasta el momento, ni la Casa Blanca ni el gobierno israelí han respondido formalmente a las declaraciones chinas. En tanto, Irán anunció que responderá "en el momento y lugar que considere oportuno", lo que abre la puerta a una nueva espiral de violencia en la región.
El episodio vuelve a poner en evidencia las grietas en el orden internacional: mientras Occidente apuesta por la presión máxima sobre Teherán, China y Rusia intentan articular una coalición que limite el unilateralismo. En un mundo cada vez más multipolar, estas condenas y propuestas de frentes conjuntos podrían definir el tablero geopolítico de los próximos años.