Boca y River se desmarcan de la decisión de la AFA de otorgarle un título a Rosario Central
Los dos clubes más grandes del fútbol argentino expresaron su rechazo a la resolución de la Asociación del Fútbol Argentino de reconocer un campeonato de 1980 a Rosario Central. La medida reaviva una vieja polémica.
La decisión de la AFA de reconocer como campeón de Primera División a Rosario Central por el torneo Nacional de 1980 generó un inmediato rechazo de Boca Juniors y River Plate, los dos clubes más poderosos del fútbol argentino.
A través de comunicados oficiales emitidos en las últimas horas, ambos clubes se desmarcaron de la resolución aprobada por el Consejo Directivo de la entidad madre. La medida, que eleva a 37 el número de títulos de Primera para Rosario Central, no cuenta con el respaldo de las dos instituciones que, históricamente, acumulan la mayor cantidad de campeonatos en el profesionalismo.
Vamos por partes, porque esto viene de lejos. El Nacional 1980 fue un torneo en el que Rosario Central llegó a la final contra Racing Club. El Canalla ganó el partido de ida por 3 a 0 en el Gigante de Arroyito, pero perdió el desempate en cancha de Vélez por 5 a 1. La AFA, en su momento, declaró desierto el título. Cuarenta y cinco años después, el Consejo Directivo decidió otorgárselo de manera retroactiva a Central, una resolución que ahora genera ruido en Núñez y en la Bombonera.
El comunicado de Boca fue claro y medido: “Boca Juniors no comparte la decisión adoptada por el Consejo Directivo de la AFA respecto al otorgamiento del título de campeón del Torneo Nacional 1980 a Rosario Central”. El club de la Ribera recordó que, según su criterio, la norma vigente en aquel momento establecía la necesidad de un desempate y que, al no completarse de manera satisfactoria, el título no debía ser adjudicado.
River Plate, por su parte, emitió un mensaje similar aunque con un tono algo más institucional. “River Plate manifiesta su disconformidad con la resolución del Consejo Directivo de la AFA por la cual se otorga el título de campeón del Nacional 1980 a Rosario Central”, señalaron desde el Monumental. Fuentes del club agregaron en off the record que la decisión altera el historial oficial sin un consenso amplio entre las instituciones.
La polémica no es menor. Con este reconocimiento, Rosario Central pasa a sumar 37 títulos de Primera División (contando los de la era amateur), lo que lo acerca en la tabla histórica a otros grandes del fútbol argentino. Boca, con 74, y River, con 70, mantienen una distancia importante, pero el gesto de la AFA modifica un orden que muchos daban por cerrado.
Desde Rosario, lógicamente, celebran la resolución. El presidente de Central, Gonzalo Belloso, agradeció públicamente a la AFA y aseguró que “es un acto de justicia histórica” con el club y su hinchada. El intendente de la ciudad, Pablo Javkin, también se sumó al festejo, mostrando cómo el tema trasciende lo deportivo y se mete de lleno en el orgullo local.
Conviene no confundir el ruido con la señal. Más allá de los comunicados, lo que está en juego es la autoridad de la AFA para modificar historiales oficiales casi medio siglo después y sin un acuerdo generalizado. Varios dirigentes consultados en las últimas horas coinciden en que la decisión se tomó con apoyo de la mayoría de los clubes del ascenso y del interior, pero con la clara oposición de los dos más grandes.
Y acá es donde la cosa nos toca a todos los que seguimos el fútbol argentino. El historial de títulos no es solo un dato para las estadísticas: define jerarquías, alimenta debates de hinchada y hasta condiciona el relato institucional de cada club. Cuando la AFA decide revisarlo de manera unilateral, aunque sea con buena intención, abre una grieta que puede traer consecuencias.
Anoto la previsión para corregirme si me equivoco: es probable que en los próximos días se sumen más voces, tanto a favor como en contra, y que el debate se traslade a las redes y a los programas deportivos. Por ahora, Boca y River marcaron su posición con claridad. El resto del fútbol argentino deberá decidir si acompaña la resolución o si, como los dos grandes, prefiere mantener el historial tal como estaba hasta ayer.
Lo que nadie discute es que el Nacional 1980 fue un torneo épico y que Rosario Central hizo méritos más que suficientes para llevarse ese título. La discusión pasa por el método y la oportunidad de la decisión, no por el mérito deportivo del Canalla. En el fútbol, como en casi todo, la forma también importa.