Boca y River dominan el fútbol argentino en el siglo XXI
Según un exhaustivo análisis de El Gráfico, Boca Juniors y River Plate se consolidaron como los grandes dominadores del fútbol local desde el año 2000, superando ampliamente al resto de los equipos en títulos y rendimiento.
El fútbol argentino del nuevo milenio tiene dos grandes dueños: Boca Juniors y River Plate. Así lo confirma un informe publicado por la histórica revista El Gráfico, que analizó todos los torneos locales y copas internacionales disputados desde el 1° de enero de 2000 hasta la fecha.
Los números son elocuentes. Entre ambos gigantes suman más de la mitad de los títulos en juego durante estos 25 años. Boca acumula 28 trofeos oficiales en el período (incluyendo 7 Ligas, 6 Copas Libertadores y varias nacionales e internacionales), mientras que River suma 26, con un pico notable en la era Gallardo que incluyó una Libertadores 2018 y múltiples campeonatos locales.
El resto de los “grandes” queda bastante atrás. Independiente, que vivió una década complicada con descensos y crisis institucionales, apenas suma 9 títulos en el mismo lapso. San Lorenzo y Racing completan el lote con 8 y 7 conquistas respectivamente. El resto de los clubes del ascenso o del interior prácticamente no aparecen en la lista de campeones.
Dominio en torneos locales y copas
En los torneos de Primera División (Apertura, Clausura, Superliga, Liga Profesional), Boca y River se repartieron 18 de los últimos 30 campeonatos. La brecha se agranda aún más si se consideran las copas internacionales: de las 8 Libertadores que se jugaron en este siglo con equipos argentinos, 6 fueron para el Binomio (4 para Boca, 2 para River).
El informe de El Gráfico también pondera el rendimiento global, no solo los títulos. Allí aparece el peso de la regularidad: ambos equipos rara vez bajan del lote de arriba en la tabla de posiciones acumulada del siglo. Esa consistencia les permitió además mantener planteles competitivos a pesar de las constantes ventas de jugadores al exterior.
El rol de los ciclos y los técnicos
El dominio no fue lineal. Boca tuvo su pico más alto entre 2000 y 2007 con Carlos Bianchi como emblema, ganando tres Libertadores y varios títulos locales. River, en cambio, vivió su mejor momento entre 2014 y 2019 con Marcelo Gallardo, período en el que ganó dos Copas Libertadores, una Sudamericana, una Suruga y múltiples trofeos nacionales.
“Es un dominio que se explica por una combinación de estructura, historia y capacidad para retener o recuperar talento en momentos clave”, sostiene el análisis. Ambos clubes también se beneficiaron de una mayor capacidad económica y de un mayor poder de convocatoria que les permite recuperar terreno rápidamente tras cada crisis.
Mirada federal y el resto del mapa
El informe también deja en evidencia la dificultad que tienen los equipos del interior y del ascenso para pelearle de igual a igual a los dos grandes. Desde 2000, solo Estudiantes de La Plata (2006, 2010), Arsenal, Lanús, Godoy Cruz y algunos otros lograron romper el monopolio en torneos locales, pero siempre como excepción.
En el fútbol femenino la tendencia es similar, aunque con matices: Boca y River también lideran la tabla histórica del siglo, aunque allí UAI Urquiza y San Lorenzo han logrado mayor competitividad.
¿Qué sigue para el binomio?
Con el fútbol argentino cada vez más globalizado y con la irrupción de nuevos formatos de competencia (como la Copa de la Liga), el desafío para Boca y River será mantener esa supremacía sin descuidar la formación de juveniles ni la salud institucional. El informe de El Gráfico cierra con una pregunta abierta: ¿algún equipo logrará romper el duopolio en la próxima década o el siglo XXI seguirá siendo propiedad exclusiva de los dos gigantes de Núñez y La Boca?
Los números, por ahora, siguen hablando a favor de ellos.