De la banca de River a brillar en Boca: hinchas piden su regreso
Un jugador que apenas sumó minutos en River Plate hoy es figura en Boca Juniors. Sus rendimientos encendieron el debate entre los hinchas millonarios, que reclaman su vuelta al club de Núñez.
El fútbol argentino suele tener estas vueltas del destino. Un chico que apenas tuvo chances en River Plate hoy está rompiendo la red en Boca Juniors y, paradójicamente, muchos hinchas millonarios piden que vuelva.
Se trata de Cristian Medina, el volante surgido en las inferiores de River que debutó en Primera con Marcelo Gallardo pero nunca logró consolidarse. Apenas jugó 14 partidos oficiales con la banda roja antes de ser transferido a Boca en 2023, donde hoy es una de las piezas clave del equipo de Diego Martínez.
Vayamos a la planilla. En lo que va de 2025, Medina acumula más de 1.800 minutos, 4 goles y 6 asistencias. Su rendimiento en el mediocampo xeneize es de los más altos de la liga: según datos de Opta, lidera en recuperaciones en zona media y en pases progresivos por partido. No es casualidad que Boca lo haya blindado con un contrato hasta 2028.
La ironía es evidente. En River, donde llegó a la Primera en 2020, nunca tuvo continuidad. Gallardo lo probó en algunos partidos de Copa Argentina y minutos sueltos en la liga, pero la competencia era feroz y el DT prefería a otros nombres. En 2023, ante la falta de minutos, el club aceptó la oferta de Boca, que pagó cerca de 4 millones de dólares por el 50% de su pase.
Ahora, con el correr de los meses, el pibe de 23 años se transformó en un volante completo: recupera, distribuye y llega con peligro. Su nivel en los clásicos fue destacado, especialmente en el último Superclásico donde fue uno de los mejores de la cancha.
Desde las redes y en las tribunas de River, un sector de la hinchada empezó a pedir su regreso. "Medina tendría que volver, en Boca lo están haciendo jugar de verdad", se lee en varios hilos de X. Otros, más cautos, recuerdan que el jugador ya eligió su camino y que volver sería complejo por lo contractual y por la rivalidad.
El propio Medina, consultado en conferencia, bajó el tono: "Estoy feliz en Boca, crecí mucho como jugador y como persona. River fue mi casa y siempre le voy a agradecer, pero ahora mi cabeza está acá".
Desde el cuerpo técnico de River, el actual DT (Nicolás Franco, interino tras la salida de Demichelis) evitó entrar en polémicas: "Es un gran jugador, ojalá que le vaya bien donde esté. Nosotros estamos enfocados en lo nuestro".
Lo cierto es que el caso Medina vuelve a poner sobre la mesa una discusión eterna en el fútbol argentino: la paciencia con los pibes. Muchos que no explotan en un grande encuentran su mejor versión en el otro. Y la hinchada, siempre emocional, olvida rápido los minutos perdidos y solo ve el presente.
Para River, perderlo fue un dolor en su momento. Para Boca, una ganga. Y para el fútbol, una muestra más de que los caminos del balón son impredecibles. El pibe que jugó muy poco en Núñez hoy es uno de los más buscados en la Bombonera. Y los hinchas de River, que lo vieron crecer, sueñan con un regreso que, por ahora, parece lejano.