69 veces menos que la Libertadores: el campeón de la Copa Argentina 2026 se llevará una miseria
El premio para el ganador de la Copa Argentina 2026 es apenas una fracción de lo que se reparte en la Libertadores. Revelan las cifras y la brecha económica que marca la diferencia entre las dos competencias.
El fútbol argentino sigue mostrando una brecha económica que parece no cerrarse nunca. Según reveló Bolavip, el campeón de la Copa Argentina 2026 recibirá un premio que es 69 veces menor al que se lleva el ganador de la Copa Libertadores en la misma temporada.
La Copa Argentina, el torneo federal por excelencia que permite soñar a clubes del ascenso y del interior, entregará al campeón la suma de 300 mil dólares. Es una cifra que, en el contexto del fútbol profesional argentino, resulta magra y apenas alcanza para cubrir gastos operativos de un equipo grande durante un par de meses.
En contraste, el ganador de la Copa Libertadores 2026 embolsará alrededor de 20,7 millones de dólares solo por levantar la copa, sin contar los montos que se perciben por avanzar en las fases previas ni los ingresos por televisión y sponsors. La diferencia es abismal: 69 veces más dinero por un título continental versus uno nacional.
Este desbalance no es nuevo, pero se vuelve más evidente en un año donde la Copa Argentina vuelve a ser el camino alternativo para clasificar a la Libertadores. Ganarla da un boleto a la fase de grupos del torneo continental, pero el premio económico por el logro doméstico no refleja esa importancia deportiva.
Desde la AFA se defiende la competencia como una herramienta de federalización. Sin embargo, para muchos dirigentes de clubes del ascenso y del Federal A, los 300 mil dólares terminan siendo casi simbólicos cuando se enfrentan a los costos de una campaña larga que incluye viajes, concentraciones y premios para los jugadores.
El año pasado, el campeón de la Copa Argentina recibió una suma similar. La inflación y la devaluación hicieron que esa cifra, que ya era baja, se sienta todavía más insuficiente en 2026. Mientras tanto, los clubes grandes que disputan ambos torneos priorizan claramente la Libertadores, donde cada partido de fase de grupos ya reparte montos superiores a lo que paga la copa nacional completa.
La brecha también impacta en la competitividad. Equipos como River, Boca, Racing o Independiente pueden absorber el costo de jugar la Copa Argentina sin que les mueva el amperímetro económico. Para un equipo del ascenso que llega a la final, en cambio, ese premio puede significar oxígeno financiero por varios meses.
La pregunta que queda flotando es si la AFA y los sponsors están dispuestos a repensar los premios de la Copa Argentina para que el torneo recupere atractivo. Porque con 300 mil dólares para el campeón y cifras proporcionalmente menores para las instancias previas, el “sueño copero” sigue siendo más romántico que rentable.
Por ahora, el que levante la copa en 2026 se llevará un título, una plaza internacional y un premio que, en términos económicos, equivale a poco más que una buena recaudación de tres o cuatro partidos en el estadio propio.