Economía

Paro general de la CGT: cómo funcionará el transporte este jueves

La CGT convoca a un paro general el 9 de mayo con fuerte impacto en el transporte. Detalles de qué servicios funcionarán y cuáles estarán afectados en todo el país.

Publicado el 22 de julio de 2026, 01:35 hs

El paro general convocado por la CGT para este jueves 9 de mayo paralizará gran parte de la actividad económica y, especialmente, el transporte público en todo el país. La medida de fuerza, que se extenderá por 24 horas, busca visibilizar el rechazo a las políticas de ajuste del gobierno de Javier Milei, con foco en la caída del salario real y el aumento de la pobreza.

Según confirmaron fuentes sindicales, el paro será total en el transporte urbano e interurbano. Eso incluye colectivos, subtes, trenes y aviones. La decisión fue adoptada por unanimidad en el último plenario de la central obrera y cuenta con el respaldo de la mayoría de los gremios del sector.

Transporte que no funcionará

Colectivos: las líneas urbanas e interurbanas de todo el país adherirán al paro desde la medianoche del miércoles. No habrá servicio durante las 24 horas del jueves. Las empresas ya avisaron que no circularán unidades ni en el AMBA ni en el interior.

Trenes: todas las líneas del área metropolitana (Sarmiento, Mitre, Roca, San Martín, Belgrano Norte, Belgrano Sur y Urquiza) suspenderán sus servicios. Tampoco funcionarán los trenes de larga distancia ni los regionales.

Subtes: las seis líneas de subte y el Premetro de la Ciudad de Buenos Aires estarán totalmente paralizadas. La Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP) confirmó su adhesión plena.

Aviones: los vuelos de cabotaje e internacionales se verán afectados por el paro de los gremios aeronáuticos. Aerolíneas Argentinas, LATAM, Flybondi y Jetsmart ya comenzaron a notificar a los pasajeros. Se espera una cancelación masiva de vuelos.

Remises y taxis: aunque no todos los choferes adhieren de manera orgánica, se espera una adhesión alta. En el caso de apps como Uber, la oferta será muy limitada.

Qué servicios podrían funcionar

El transporte interjurisdiccional de larga distancia en micros podría tener servicios mínimos en algunas provincias, aunque la mayoría de las empresas ya anunciaron que no saldrán. En el caso del transporte de carga, la adhesión es parcial: algunos gremios de camioneros pararán, pero no todos.

En el AMBA, el Gobierno evalúa la posibilidad de disponer servicios de emergencia, pero hasta el momento no hubo anuncio oficial. Históricamente, en paros generales de la CGT el transporte estuvo prácticamente detenido durante toda la jornada.

Impacto en la economía y el bolsillo

El paro general no es solo una cuestión de movilidad. Detrás hay una discusión sobre cómo se distribuye el ingreso en un contexto de inflación que, aunque bajó, sigue licuando el poder adquisitivo de salarios y jubilaciones. Según estimaciones de consultoras privadas, el salario real acumula una caída de más del 20% desde diciembre de 2023.

Para el lector común, el jueves será un día complicado: muchos no podrán llegar a sus trabajos, otros perderán el día de sueldo y los que trabajan en delivery o apps verán reducida su facturación. El costo económico del paro se estima en varios miles de millones de pesos, aunque las cifras siempre son discutibles.

Vayamos al número: un día sin transporte en el AMBA implica que más de 12 millones de personas que usan colectivo, tren o subte diariamente se verán afectadas. En el interior, el impacto es proporcionalmente similar.

Repercusiones políticas y sociales

El paro marca la primera gran medida de fuerza unificada de la CGT contra el actual gobierno. Aunque la central obrera mantuvo un perfil dialoguista en los primeros meses, el endurecimiento de las políticas de ajuste y la falta de respuestas en paritarias terminaron por inclinar la balanza hacia el conflicto.

Desde el oficialismo ya salieron a criticar la medida, argumentando que “parar le hace daño a la gente”. Desde la oposición y los movimientos sociales, en cambio, se interpreta como un reclamo legítimo frente a una recesión que ya lleva varios meses.

Ahora bien, acá está la trampa de siempre: el paro es visible y molesto, pero no modifica por sí solo la correlación de fuerzas. El Gobierno ya dejó en claro que no modificará el rumbo económico. La pregunta que queda es qué pasará después del 9 de mayo: si este paro será un episodio aislado o el comienzo de un ciclo de mayor conflictividad social.

Lo concreto es que este jueves el transporte estará prácticamente paralizado. Quienes puedan, mejor teletrabajar. Quienes no, tendrán que organizar sus traslados con anticipación o directamente resignar la jornada. El bolsillo, una vez más, pagará los platos rotos de una pulseada que viene de lejos.

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