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Andy Murray cobró menos de la mitad que Roger Federer en toda su carrera tenística

El escocés acumuló 62 millones de dólares en premios, lejos de los 130 millones de Federer. Una brecha que va más allá del talento y habla de era, calendario y marketing.

Publicado el 19 de julio de 2026, 03:10 hs

Andy Murray anunció su retiro definitivo del tenis profesional y, como suele pasar en estos casos, los números de su carrera salieron a la luz. Según datos oficiales del circuito, el escocés acumuló 62 millones de dólares en premios a lo largo de su trayectoria. Roger Federer, en cambio, superó los 130 millones antes de colgar la raqueta.

La diferencia es abismal. Más del doble. Y no se explica solo por la cantidad de Grand Slams: Murray ganó tres (dos Wimbledon y un US Open), mientras que Federer se quedó con 20. Pero el suizo también dominó una era en la que los premios crecían a pasos agigantados y donde su imagen comercial multiplicaba los ingresos fuera de la cancha.

Según el sitio especializado Bolavip, la brecha entre ambos refleja no solo diferencias deportivas sino también generacionales. Murray llegó al pico de su carrera en un momento en que el Big Three (Federer, Nadal y Djokovic) se repartía casi todo. Eso le quitó títulos, pero también lo colocó en una posición de eterno “tercero” en el imaginario colectivo.

La planilla no miente

Federer ganó 103 títulos ATP, Murray 46. El suizo disputó 31 finales de Grand Slam y ganó 20; el británico llegó a 11 y se quedó con 3. Pero donde más se nota la brecha es en los torneos Masters 1000: Federer conquistó 28, Murray solo 14.

Esos números se traducen directamente en premios. Wimbledon 2013, el primer título grande de Murray, repartió poco más de 23 millones de libras en total. Cuando Federer ganó su último Wimbledon en 2017, el pozo ya superaba los 31 millones. La inflación de premios fue constante y favoreció a los que se mantuvieron en la cima por más tiempo.

El factor extradeportivo

Aquí la diferencia se agranda. Federer construyó una marca global que le permitió generar ingresos millonarios por publicidad y patrocinios incluso en años en los que no ganaba tanto dentro de la cancha. Murray, aunque respetadísimo y con contratos sólidos (Head, Jaguar, Standard Life), nunca alcanzó ese nivel de penetración comercial.

Según estimaciones de Forbes de años anteriores, Federer facturaba más de 60 millones de dólares anuales fuera de la cancha en su mejor momento. Murray rondaba los 15-20 millones. Esa brecha se mantiene a lo largo de la carrera y explica por qué, incluso con números deportivos respetables, el británico queda tan atrás en la lista histórica de ganancias.

Un retiro con la frente alta

Murray se va con 37 años, después de varias operaciones de cadera que le quitaron explosividad pero no dignidad. Su último tramo de carrera fue de puro aguante: jugó con dolor, con ranking bajo y sin chances reales de volver a pelear los torneos grandes. Aun así, siguió compitiendo con la misma cara de pocos amigos que lo hizo querido en el circuito.

Ganó tres Grand Slams, dos medallas de oro olímpicas, la Copa Davis con Gran Bretaña y se mantuvo más de 40 semanas como número uno del mundo. No es poco. Es, de hecho, una carrera que cualquier tenista firmaría sin pensarlo.

Pero el tenis, como casi todo en el deporte de elite, también es un negocio. Y en ese negocio, el lugar en el ranking histórico de ganancias no perdona: Federer duplicó a Murray. Y eso, más allá del cariño que genera el escocés, es un dato que queda grabado.

Vayamos a la planilla: 62 millones contra 130. La diferencia no es solo de títulos. Es de era, de timing, de imagen y de cómo el mercado valora a cada figura. Murray se retira sabiendo que dio todo. Y que, aunque los números digan otra cosa, dejó una huella que no se mide solo en dólares.

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