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EE.UU. ataca Irán y anuncia bloqueo naval en el Estrecho de Ormuz

Estados Unidos lanzó nuevos ataques contra objetivos iraníes y confirmó un bloqueo naval en el Estrecho de Ormuz, en medio de la escalada de tensiones en Medio Oriente. El hecho, ocurrido el 14 de julio, eleva el riesgo de un conflicto regional de mayores proporciones.

Publicado el 27 de julio de 2026, 17:00 hs

Washington intensificó su ofensiva contra Irán. El 14 de julio, fuerzas estadounidenses llevaron a cabo una serie de ataques aéreos y navales contra instalaciones militares iraníes, según confirmaron fuentes oficiales de la Casa Blanca y el Pentágono. Horas después, el presidente anunció el establecimiento de un bloqueo naval en el Estrecho de Ormuz, vía marítima por la que transita cerca del 20% del petróleo mundial.

El anuncio generó inmediata reacción internacional. Teherán calificó los ataques como “acto de guerra” y advirtió que responderá con fuerza. Fuentes de la Guardia Revolucionaria iraní indicaron que ya se registraron movimientos de misiles y drones en la zona del Golfo Pérsico.

El bloqueo, una medida sin precedentes recientes. Según comunicados del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), el objetivo es impedir el suministro de armas y combustible a grupos aliados de Irán en la región, principalmente Hezbolá en Líbano y los hutíes en Yemen. El estrecho, que separa Irán de Omán, es clave para el comercio global de hidrocarburos.

Expertos consultados por este medio advierten que el bloqueo podría disparar los precios del petróleo a niveles no vistos desde 2022. Analistas de mercados estiman que una interrupción prolongada elevaría el barril por encima de los 150 dólares, con impacto directo en la economía global y especialmente en países importadores como la Argentina.

Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores argentino se emitió un comunicado breve en el que se “llama a la máxima contención y al diálogo” entre las partes. Fuentes diplomáticas en Buenos Aires indicaron que el gobierno sigue con preocupación la evolución del conflicto por sus posibles efectos en el precio de los combustibles y en la estabilidad regional.

Contexto de una escalada que viene de largo. Los ataques del 14 de julio se producen tras semanas de crecientes enfrentamientos entre Israel e Irán, y después de que Washington reforzara su presencia militar en el Golfo. Funcionarios estadounidenses justificaron la acción como respuesta a “amenazas inminentes” contra bases aliadas y buques comerciales.

Irán, por su parte, mantiene que sus actividades nucleares y su apoyo a milicias son defensivos. La Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) había reportado semanas atrás un aumento en el enriquecimiento de uranio por parte de Teherán, lo que tensionó aún más la relación con Occidente.

Hasta el cierre de esta nota, no se habían reportado cifras oficiales de bajas en los ataques estadounidenses, aunque medios regionales hablan de daños en bases aéreas y sitios de lanzamiento de misiles en el suroeste iraní. La comunidad internacional, a través de la ONU, pidió una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad.

El desarrollo de los acontecimientos en las próximas horas será clave para determinar si esta escalada deriva en un conflicto abierto o si la presión diplomática logra contenerla. Por ahora, el Estrecho de Ormuz se convirtió en el epicentro de la máxima tensión mundial.

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