Por qué el aumento de contravenciones en San Juan es una buena noticia según la Policía
La Policía de San Juan registró un fuerte incremento en actas de contravención durante 2024. Lejos de ser un problema, explican que refleja mayor control y prevención en la vía pública.
El dato a primera vista puede sonar negativo: en lo que va de 2024 la Policía de San Juan labró un 35% más de actas de contravención que en el mismo período del año anterior. Sin embargo, desde la fuerza explican que el número es, en realidad, alentador.
Según el jefe de la Policía, Comisario General Luis Martínez, el aumento responde a un mayor despliegue preventivo y a la aplicación estricta de la ley de contravenciones, que regula desde el consumo de alcohol en la vía pública hasta el estacionamiento indebido o las ruidosas fiestas clandestinas. “No estamos persiguiendo a la gente, estamos ordenando el espacio público”, resumió en una conferencia reciente.
Los números oficiales muestran que las contravenciones por ruidos molestos crecieron 48%, las relacionadas con consumo de alcohol en la calle un 41% y las de tránsito (principalmente estacionamiento en lugares prohibidos y falta de casco) un 32%. Lejos de ver en esto un signo de descontrol, la Policía lo interpreta como resultado de más patrullajes y de la incorporación de cámaras de videovigilancia en barrios que antes quedaban fuera del radar.
“Cuando aumentan las contravenciones y bajan los delitos, estamos yendo por el camino correcto”, explicó el comisario Martínez. Los datos de la Subsecretaría de Seguridad provincial acompañan esa lectura: los delitos contra la propiedad cayeron 18% y los hurtos en la vía pública 22% en los últimos seis meses. La idea es clara: el control de las pequeñas faltas evita que escalen a delitos mayores, una lógica que coincide con la teoría de las “ventanas rotas” aplicada en varias ciudades latinoamericanas.
Desde la fuerza agregan que muchas contravenciones terminan en actas de compromiso y no en multas efectivas, lo que permite educar sin criminalizar. Además, el aumento de labrado de actas generó un ingreso extra a las arcas provinciales que se reinvierte en patrulleros y equipamiento, según confirmaron fuentes oficiales.
Especialistas consultados coinciden en que el fenómeno no es exclusivo de San Juan. En Mendoza y Córdoba se registraron tendencias similares cuando las policías locales reforzaron la presencia territorial. El desafío, advierten, es que el incremento de controles no derive en arbitrariedad ni en abusos por parte de los uniformados.
Por ahora, en San Juan el balance que hacen desde el Ministerio de Seguridad es positivo: más contravenciones hoy significan menos víctimas mañana. El dato, que en otro contexto generaría preocupación, se lee aquí como señal de que el Estado está presente donde antes no llegaba.
El próximo paso que anunciaron es capacitar aún más a los efectivos en la aplicación proporcional de la ley para evitar que el celo preventivo termine generando rechazo vecinal. Mientras tanto, los números siguen subiendo y, paradójicamente, eso es lo que más tranquiliza a las autoridades.