CGT afirma más del 90% de acatamiento al paro y advierte al Gobierno
La central obrera evaluó como un éxito rotundo la medida de fuerza de este jueves y lanzó una fuerte advertencia al oficialismo sobre nuevas acciones si no cambia el rumbo económico.
La Confederación General del Trabajo (CGT) evaluó este jueves que el paro general convocado tuvo un acatamiento superior al 90% en todo el país y lanzó una clara advertencia al Gobierno nacional: si no modifica sus políticas, habrá nuevas medidas de fuerza de mayor alcance.
En una conferencia de prensa realizada pasadas las 18 en la sede de Azopardo, los principales referentes de la central obrera destacaron la masividad de la jornada, que paralizó gran parte de la actividad en transporte, educación, salud y administración pública. "El pueblo trabajador dijo basta", resumió uno de los oradores.
Según los datos que maneja la CGT, el acatamiento superó el 90% en la mayoría de las provincias, con picos cercanos al 95% en el interior del país. En el Área Metropolitana de Buenos Aires el número fue algo menor pero igualmente contundente, superando el 85% en sectores clave como el transporte y la industria.
La medida de fuerza se dio en rechazo al ajuste fiscal, la reforma laboral que se discute en el Congreso y las medidas económicas que, según la central, impactan de lleno en el poder adquisitivo de los trabajadores y jubilados.
"Esto no fue un paro más. Fue la expresión de un pueblo que no tolera más el ajuste permanente", afirmó el triunviro Héctor Daer, quien además advirtió que "si el Gobierno sigue sordo, la respuesta va a ser más fuerte y más prolongada".
Desde la CGT también criticaron la ausencia de diálogo real con el Ejecutivo. "Convocamos a la huelga porque no nos escuchan. No hay mesa de negociación seria", completó otro de los dirigentes presentes.
El paro de este jueves fue el segundo que la central organiza contra la actual gestión. El anterior, en enero, había tenido un acatamiento que la CGT estimó en torno al 80%. La suba en los números de hoy es interpretada internamente como una señal clara de desgaste del apoyo social al ajuste.
En el oficialismo, en tanto, minimizaron el impacto de la medida y hablaron de un "paro político" con bajo acatamiento real, aunque sin ofrecer cifras alternativas verificables hasta el momento.
La advertencia de la CGT abre un nuevo capítulo en la tensión entre el Gobierno y el sindicalismo. Fuentes cercanas a la central indicaron que, de no haber gestos concretos en las próximas semanas, no se descarta un nuevo paro de 48 horas antes de fin de año.
El trasfondo es económico: inflación que, aunque bajó, sigue licuando salarios, tarifas en alza y una reforma laboral que los gremios consideran regresiva. Para la CGT, el ajuste no es sostenible si se hace sobre los sectores más vulnerables.
Queda por ver cómo responderá el Ejecutivo. Hasta ahora, la estrategia fue confrontar y no ceder. La jornada de hoy, con calles vacías y servicios interrumpidos en gran parte del país, deja claro que esa estrategia tiene un costo político cada vez más alto.