Economía

Por qué subió el riesgo país pese a la mejora de la calificación de la deuda

El indicador volvió a trepar por encima de los 1.300 puntos básicos tras la suba de rating de S&P. Factores externos y dudas locales explican la desconexión entre ambos movimientos.

Publicado el 25 de julio de 2026, 17:20 hs

El riesgo país volvió a subir y ya se ubica por encima de los 1.300 puntos básicos, a pesar de que Standard & Poor’s mejoró la calificación de la deuda argentina hace apenas dos semanas. El indicador que elabora JP Morgan cerró este lunes en 1.312 puntos, con una suba de 38 unidades en la jornada, lo que representa un incremento de casi 100 puntos en lo que va de junio.

La aparente contradicción tiene varias explicaciones. En primer lugar, el mercado global de bonos emergentes atraviesa un momento de tensión. El repunte de los rendimientos de los bonos del Tesoro norteamericano, combinado con la incertidumbre sobre las próximas decisiones de la Reserva Federal, generó una salida de capitales de los países en desarrollo. Argentina no quedó afuera de esa corriente.

Desde el vamos, el riesgo país venía de tocar un mínimo de 1.047 puntos a mediados de mayo, tras el anuncio de la mejora de la nota de S&P (de “CCC+” a “B-” con perspectiva positiva). Ese movimiento fue leído como un reconocimiento a la estabilización macroeconómica lograda por el equipo económico del gobierno de Javier Milei, especialmente el superávit fiscal primario y la acumulación de reservas.

Sin embargo, el dato de inflación de mayo —que mostró una desaceleración menor a la esperada— y los rumores sobre posibles cambios en el esquema cambiario volvieron a generar dudas entre los inversores. “El mercado está cobrando un seguro contra la posibilidad de que el crawling peg se ajuste o que haya una devaluación más fuerte después de las elecciones de medio término”, explicó un operador de un banco local.

A esto se suma el impacto de la sequía que, aunque menos grave que la del año pasado, sigue afectando las proyecciones de ingreso de dólares del campo para el segundo semestre. Según estimaciones privadas, las exportaciones agropecuarias podrían caer entre 8.000 y 10.000 millones de dólares respecto de un año normal, lo que tensiona la cuenta corriente.

Desde el Ministerio de Economía insisten en que la mejora de la calificación crediticia es un hecho estructural que tardará en reflejarse plenamente en el riesgo país. “Las agencias de rating miran el mediano plazo; el mercado, en cambio, está descontando los próximos tres o cuatro meses”, señalaron fuentes oficiales.

Los bonos soberanos también reflejaron la presión. El Global 2030 cayó 1,8% y el 2041 retrocedió 2,3%. Los analistas de Portfolio Personal Inversiones advirtieron que “la mejora de rating no elimina los riesgos de refinanciamiento de la deuda que vencen en 2025 y 2026, que superan los 30.000 millones de dólares”.

En el plano político, la demora en la aprobación de la ley de Bases en el Senado generó ruido. Aunque el oficialismo logró dictamen de mayoría, la incertidumbre sobre los votos necesarios para convertirla en ley en el recinto mantiene alerta a los inversores, que temen que el paquete de reformas se diluya.

“El riesgo país es un termómetro de percepción, no solo de fundamentos. Hoy los fundamentos mejoraron, pero la percepción de riesgo volvió a subir por el contexto externo y por algunos nubarrones locales”, resumió un analista de Research para una consultora extranjera.

Hacia adelante, los ojos están puestos en la reunión de la Fed de la semana próxima y en los datos de inflación de junio. Si la tendencia alcista del riesgo país se consolida, podría encarecer aún más el endeudamiento argentino en los mercados internacionales y complicar la salida del cepo cambiario que el Gobierno prometió para fin de año.

Por ahora, la mejora de S&P parece haber quedado como un triunfo táctico que aún no se traduce en una baja sostenida del costo de financiamiento del país.

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