Perón del exilio al regreso: la cronología de 17 años que cambiaron la Argentina
Desde su derrocamiento en 1955 hasta su retorno triunfal en 1973, un repaso cronológico de los hechos clave que definieron la proscripción, la resistencia y el regreso del líder justicialista.
El 16 de septiembre de 1955 un golpe cívico-militar derrocó al presidente Juan Domingo Perón. Ese día empezó un exilio que duraría 17 años y que marcaría como pocos periodos la historia argentina posterior. Lejos del poder, Perón se convirtió en un fantasma que siguió condicionando la política local desde Madrid, mientras el país vivía golpes, proscripciones, gobiernos civiles débiles y una creciente violencia política.
Los primeros años del exilio fueron de incertidumbre. Perón pasó por Paraguay, Panamá, Venezuela, República Dominicana y finalmente España. Desde allí mantuvo correspondencia con dirigentes justicialistas y sindicales, y dio forma a la idea de “resistencia peronista”. Mientras tanto, en la Argentina, la Revolución Libertadora proscribió al peronismo, intervino sindicatos y persiguió a sus dirigentes. La quema de iglesias en junio de 1955 y la posterior represión dejaron heridas que tardarían décadas en cerrarse.
En 1958 Arturo Frondizi ganó las elecciones con el apoyo encubierto del peronismo. La “ley de residencia” y las restricciones electorales siguieron vigentes, pero Frondizi intentó una apertura que terminó con su derrocamiento en 1962. El peronismo seguía prohibido, aunque sus votos eran decisivos. En 1963, Arturo Illia llegó al poder con poco más del 25% de los sufragios. Su gobierno también fue derrocado, esta vez por Juan Carlos Onganía en 1966.
La dictadura del “Onganiato” profundizó la proscripción. Sin embargo, el peronismo comenzó a reorganizarse en la clandestinidad. Surgieron grupos como las Fuerzas Armadas Peronistas y, más tarde, Montoneros. La “Resistencia” ya no era solo sindical: tenía una pata juvenil y armada que reivindicaba a Perón como líder aunque interpretaba su doctrina a su manera.
El Cordobazo de 1969 marcó un punto de inflexión. La protesta obrero-estudiantil demostró que el régimen no controlaba la calle. Onganía cayó en 1970 y lo sucedieron Roberto Marcelo Levingston y, finalmente, Alejandro Agustín Lanusse. Este último, ante la crisis de legitimidad, decidió abrir el juego electoral con una condición: Perón no podía ser candidato.
Desde Madrid, Perón jugó sus cartas con astucia. En 1972 autorizó la participación de su movimiento en las elecciones de marzo de 1973 bajo la fórmula Héctor Cámpora – Vicente Solano Lima. El lema “Cámpora al gobierno, Perón al poder” sintetizaba la estrategia. La fórmula peronista ganó con más del 49% de los votos. Cámpora asumió el 25 de mayo de 1973 en medio de una multitud que pedía el regreso del líder.
El 20 de junio de 1973 Perón pisó nuevamente suelo argentino. Lo que debía ser una jornada de festejo se convirtió en la Masacre de Ezeiza. Grupos de derecha y sectores de la izquierda peronista se enfrentaron con saldo de decenas de muertos. El episodio mostró las profundas grietas que se habían abierto en el movimiento durante los años de ausencia del conductor.
Perón asumió la presidencia por tercera vez el 12 de octubre de 1973, acompañado por su esposa María Estela Martínez. Tenía 78 años y un país fracturado. Su última presidencia duró menos de diez meses. Murió el 1 de julio de 1974. Lo sucedió Isabel Perón, que no pudo contener la crisis económica, la violencia política y los enfrentamientos internos. El golpe de 1976 cerró un ciclo que había empezado 21 años antes.
Esos 17 años de exilio no fueron solo la ausencia de un hombre. Fueron el periodo en que el peronismo se transformó, se radicalizó, se dividió y, al mismo tiempo, demostró su capacidad de supervivencia. La proscripción no lo eliminó: lo convirtió en un actor omnipresente aunque invisible. Cada gobierno que intentó gobernar sin él o contra él terminó más temprano que tarde.
La cronología de ese periodo sigue siendo materia de disputa historiográfica. Para algunos fue la etapa en que la Argentina perdió la oportunidad de modernizarse. Para otros, fue el tiempo en que se gestó una identidad popular que aún hoy estructura gran parte de la política nacional. Lo que nadie discute es que, sin entender esos 17 años, es imposible explicar la Argentina contemporánea.
Cronología resumida
- 1955: Derrocamiento de Perón. Comienza el exilio.
- 1955-1958: Revolución Libertadora y proscripción del peronismo.
- 1958: Frondizi gana con apoyo peronista y es derrocado en 1962.
- 1963: Illia asume; derrocado en 1966.
- 1966-1973: Dictaduras de Onganía, Levingston y Lanusse.
- 1969: Cordobazo. Auge de la protesta social.
- 1972: Lanusse llama a elecciones sin Perón como candidato.
- Marzo 1973: Triunfo de Cámpora.
- 20 de junio de 1973: Regreso de Perón y Masacre de Ezeiza.
- 12 de octubre de 1973: Asunción de Perón como presidente.
- 1 de julio de 1974: Muerte de Perón.
La vuelta de Perón no fue el final de una historia, sino el comienzo de uno de los capítulos más turbulentos de la política argentina del siglo XX. El exilio lo había convertido en mito; el regreso lo devolvió a la realidad de un país que ya no era el mismo que había dejado en 1955.