Política

Una vieja denuncia pone contra las cuerdas a Oyarbide por enriquecimiento ilícito

El ex magistrado Norberto Oyarbide volvió a los tribunales de Comodoro Py, pero esta vez no desde el lugar de juez federal. En esta ocasión tuvo que defenderse en la causa que investiga su incremento patrimonial, que se le volvió más peligrosa en las últimas horas después de que se reactivara un viejo expediente en el que estuvieron implicados otros 11 jueces federales.

El exmagistrado se defendió mediante un escrito en la vieja denuncia que investiga su patrimonio. Como juez «tuve una trayectoria limpia de diáfana actitud», asegura. La denuncia de 1996 que sigue abierta y que ya planteaba inconsistencias. Tras ser imputado por presunto enriquecimiento ilícito junto a su pareja Claudio Blanco y un grupo de empresarios, Oyarbide se presentó por primera vez en la causa en manos del fiscal Jorge Di Lello. Lo hizo por escrito: «Desde que obtuve el título de abogado y aún antes me desempeñé en los distintos cargos como empleado y funcionario, que importan la realización de la carrera judicial hasta ser titular del juzgado federal 5. Durante todos estos años, he tenido como guía y norte impartir Justicia y defender los intereses de la sociedad”.

El encargado de su presentación fue el abogado Gonzalo Emanuel Gamarra y fue una suerte de alegato hecho por el exjuez en defensa de su labor como magistrado federal. Oyarbide fue cuestionado durante los últimos años por sus fallos favorables al kirchnerismo y está sospechado de hechos de corrupción. Dejó su cargo en la era del macrismo, luego de que el Gobierno le avisara que iba a ser llevado a juicio político. «Los informes periodísticos resultan ser falaces, injuriantes e inexactos. El contenido de la presente causa representa el despliegue de afirmaciones mandases respecto a mi accionar como funcionario y magistrado, sin tener en consideración la responsabilidad que evidencié a lo largo de mi desempeño y el orgullo que representó ocupar la magistratura”, agregó el exjuez en su presentación.

En misma línea, agregó que durante su cargo nunca tuvo «sanción o reproche legal alguno” y que su conducta fue «correcta” y «limpia”. «El pretender manchar y mancillar mi nombre, mi honor, empañar el desempeño de mi función a lo largo de todos estos años, resulta ser un accionar reprochable e injusto, que me ocasiona graves prejuicios”, agregó para luego pedir ser sobreseído.

El 11 de septiembre de 2001, el Senado de la Nación absolvió a Oyarbide en un juicio político por mal desempeño. Sin embargo, la causa por enriquecimiento ilícito siguió abierta. Más allá de que se había decretado su indagatoria, nunca se llevó a cabo. Ahora, esta causa se suma por conexidad a la nueva causa, todo en poder del fiscal Di Lello a quien le fue asignada la investigación.

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