Cristina Kirchner encabezó un acto en el que se anunció que la firma de electrodomésticos Mabe comenzará a producir en el país lavarropas de carga frontal, con lo cual se espera normalizar un mercado afectado por las trabas a las importaciones.
Con este acto, la Presidenta se volvió a encontrar hoy con el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, en el que es el primer encuentro público luego de que la Nación le girara a la Provincia los fondos para pagar el aguinaldo de empleados públicos.
Durante su discurso, la jefa de Estado recordó que días atrás escuchó hablar a “un ex presidente del Banco Central” que criticaba al “joven” Axel Kicillof por sus últimas apariciones públicas.
Aunque no lo nombró, el dirigente aludido es Alfonso Prat Gay, ex presidente del BCRA durante la gestión de Néstor Kirchner, quien renunció luego de un altercado con el entonces mandatario.
“Quiero recordarle que se tuvo que ir porque se peleaba con el ministro de Economía por las políticas activas que teníamos. Cuando una escucha estas cosas, tiene que contar la verdad… Las peleas que había entre Economía y el Banco central”, sintetizó.
“Me dio un poquito de fastidio escuchar que se arrogaban políticas que habían criticado. Y recuerdo también la circunstancia por la cual se fue. Fue cuando quiso imponerle dos directores y si no presentaba la renuncia a Kirchner. Nunca le presenten la renuncia a un Kirchner…”, detalló.
La mandataria recordó que en aquellos días de discusiones internas, otro ex funcionario le pidió que no presente la renuncia porque se la iban a aceptar, pero Prat Gay igualmente desafió a Kirchner.
“Hay gente que está enferma de importancia en la Argentina. Yo le pido a Dios que nunca me enferme de importancia es la peor enfermedad que le puede pasar a un político. Nunca te la creas, seguí trabajando como en el primer día, con humildad”, prosiguió Cristina.
En su discurso, dedicó la mayoría de sus párrafos a criticar a analistas y medios de comunicación y se refirió a ellos, en reiteradas oportunidades como “los de la cadena nacional del miedo y del desánimo”.


