El presidente Mauricio Macri firmó este mediodía el decreto que dispone el pago de un bono de $5.000 para los trabajadores del sector privado.

Según la letra chica de la decisión gubernamental, esta “asignación no remunerativa” se pagará en dos cuotas: 50% con los salarios de noviembre -que se abonan en diciembre- y 50% con el sueldo de enero -que se liquida en febrero-.

Pero además del pago extra de fin de año, la norma incluirá una cláusula especial para los despidos sin causa. Las empresas que decidan cortar la relación laboral con un empleado deberán realizar un procedimiento especial que implica notificar antes al Ministerio de Producción.

El Ministerio, a cargo de Dante Sica, tendrá la facultad de convocar al empleador y al trabajador para consensuar las condiciones en las cuales se llevará a cabo la extinción del contrato.

Esta cláusula estará vigente hasta el 31 de marzo de 2019. 

En mayo de 2016, el gobierno ya había acordado con empresarios y sindicatos la suspensión de despidos por 90 días. Sin embargo, no todas las cámaras terminaron cumpliendo su compromiso.

En ese mismo año la oposición logró sancionar en el Congreso la ley de Emergencia Ocupacional, que prohibía los despidos por 180 días y establecía una doble indemnización como sanción. Macri vetó la norma porque -según esgrimió- atentaba contra el mercado laboral.

Los trabajadores estatales también percibirán un bono de $5 mil. Además, lograron un aumento de 10 por ciento, según se acordó esta tarde en una reunión entre los sindicatos del sector y el ministro Andrés Ibarra.