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Murió luego del parto y sus órganos salvarán 50 vidas

Meg Jonhson tenía 31 años y dio a luz a su hija Eilee Kate en Vanderbilt University Medical Center de Nashville, EEUU, el pasado martes a las 2.40 de la mañana. Su marido Nathan estaba a su lado. Todo salió bien y la pareja pasó la noche hablando. Por la mañana, Meg empezó a sentirse mal y una hora después, murió.

Nada hacía pensar que el parto podría tener estas consecuencias, señala el Daily Mail. El embarazo fue bien y el parto no tuvo complicaciones. La pareja se sentó junto con su recién nacida durante horas. La abrazaron, Meg le dio de mamar y charlaron, incluso publicando una foto en Instagram. Pero alrededor de las 9 de la mañana, Meg empezó a encontrarse mal. Los médicos dijeron que no podían hacer nada por salvarla y antes de las 10 murió.

Aunque Meg vivió un trasplante de corazón siete años antes, los médicos no creen que su muerte tuviera que ver con esa situación. Meg, que era donante de órganos, podría salvar 50 vidas y sus órganos han permitido salvar ya a dos personas vía trasplantes. Mientras los doctores confirman la causa de la muerte, la familia y amigos han rodeado a Eilee y a Nate.

Josh Wilson, amigo de Nate que empezó una colecta por internet para ayudar al viudo, señala que no se esperaban la respuesta de la gente. «No puedo parar de llorar, nadie lo veía venir”, indica. «El embarazo fue duro, como todos los embarazos. Pero sus médicos les aclararon que era seguro y el parto fue bien. Incluso se sentaron juntos durante horas y hablaron. No tenían ni idea”.

Meg vivió un trasplante de corazón con 23 años. Contrajo un virus con 15 años que derivó en miocarditis, una peligrosa enfermedad cardíaca. Tras años de medicación, su caso se convirtió en crítico en 2010 cuando enfermó de neumonía y le tuvieron que hacer un trasplante de corazón. Meg y Nathan se conocieron poco después y se casaron. Meg se quedó embarazada y todo parecía ir bien.

«Eilee debía nacer el 5 de julio”, pero en una revisión en el hospital, los médicos decidieron inducirle el parto”. Johs explica que «estaban muy felices. Eilee es tan bonita”. Todo fue bien y la familia se fue a descansar. Meg y Nate se quedaron solos con su bebé. Pero, por la mañana, en una hora, Meg había muerto. Nate está en estado de shock. «Estamos tratando de pasar tanto tiempo como nos sea posible con él y Eilee, y haciendo cosas en la casa. Es increíble lo que ha pasado”.

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