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Multitudinaria movilización frente al Congreso para pedir justicia por Fernando Báez Sosa y protestar contra la violencia

Apenas algunos minutos antes de las 18, hora en que se convocó a la marcha, miles de personas ya rodeaban el escenario montado en la Plaza del Congreso. De frente al escenario, costaba mirar hacia adelante. El sol picaba fuerte en los rostros de quienes llegaban a la plaza. A diferencia de la marcha del silencio, que se realizó de manera espontánea en la puerta de la casa del joven de 18 años asesinado en Villa Gesellesta vez no hubo improvisaciones. Incluso se montó una pantalla, donde se proyectaron tres videos y se colgó una bandera que en letras negras pedía: “Justicia”.

La foto con el rostro de Fernando Báez Sosa se multiplicó entre los allí presentes. Algunos la llevaban impresa en hojas A4; otros estampada en remeras, pañuelos o banderas. “Dios te tiene en el cielo, nosotros en nuestro corazón”, decía una con letras celestes que colgaba del escenario.

Hacia atrás, a unos metros del escenario, había un espacio vallado para las cámaras de televisión y los padres de los compañeros de Colegio Marianista al que asistía Fernando. La mayoría llevaba puesto un prendedor con la cara del joven. Cada tanto se abrazaban y, para mitigar la espera, conversaban bajito.

La mamá de Fernando dio un emotivo discurso y sus amigos cantaron una canción de Victor Heredia en su honor

La mamá de Fernando dio un emotivo discurso y sus amigos cantaron una canción de Victor Heredia en su honor

Andrea es la mamá de Gastón Muzlerael amigo de Fernando que hace poco le escribió una carta que se viralizó rápidamente“Mi hijo está destrozado. No cae a tierra. No puede entender que nunca más va a ver a su amigo. Lo único que quiere es que se haga justicia”, dice la mujer a Infobae y pide no ser fotografiada.

Pero la causa de Fernando no es la única que movilizó a la sociedad el lunes 18 de febrero por la tarde. Al Congreso llegaron personas de diversos lugares unidas por el dolor de haber perdido un ser querido. Ellos también pidieron Justicia: “por Daniel, por Gaby, por Emanuel, por Zaira, por Ángel, por Silvio, por elvio, por Franco, por Gonzalo, por Luis…”.

Antes del acto Julieta Rossi, la novia de Fernando, habló brevemente con la prensa y agradeció el apoyo y el afecto que recibió. “Necesitamos que todos pidan Justicia porque si nadie hace nada, todo va a seguir igual”, reflexionó la joven.

Consultada sobre los otros episodios de violencia entre jóvenes, Julieta rogó que la sociedad tome conciencia. “Espero que después de hoy algo haga clic en la cabeza a la gente”, sostuvo. En esa línea, señaló que el asesinato de su novio podría haberse evitado y aseguró que eso le “carcome la cabeza». La joven también aclaró que la movilización no era para los familiares y amigos de Fernando porque “nadie” podrá devolvérselo. “Es por su memoria”, aclaró.

A los carteles con la cara de Fernando Báez Sosa, se sumaron los reclamos de los allí presentes. “Basta de asesinatos. Bastas de muertes. Se están llevando a nuestros jóvenes”, gritaban unos. “Hoy todos somos Fernando”, aseguraban varios. Otros pidieron “Paz”.

(Franco Fafasuli)

(Franco Fafasuli)

Ayer, la fiscal Verónica Zamboni decidió imputar a los ocho rugbiers detenidos por el hecho como coautores del asesinato y, el próximo miércoles, ampliará la indagatoria de todos ellos, a quienes acusará por “el doble agravante del concurso premeditado de dos o más personas y la alevosía”, como así también de las lesiones que les provocaron a los amigos de la víctima que también fueron atacados a golpes.

Máximo Thomsen (20), Ciro Pertossi (19), Luciano Pertossi (18), Ayrton Viollaz (20), Matías Benicelli (20), Lucas Pertossi (20), Enzo Comelli (19) y Blas Cinalli (18), enfrentan una pena de prisión perpetua.

El padre de Pablo Ventura, el joven remero que fue falsamente acusado por los rugbiers

El padre de Pablo Ventura, el joven remero que fue falsamente acusado por los rugbiers

“Se siente, se siente, Fernando esta presente”, coreaba la gente. También pedían por las víctimas de la violencia. Resultaba imposible caminar por la plaza. Por la alta convocatoria, el espacio quedó chico: las personas estaban pegadas una al lado de la otra. El reclamo las unió de todas las formas posibles.

La movilización también tuvo su réplica en Villa Gesell, en el lugar donde Fernando fue asesinado. Cientos de personas se autoconvocaron frente al boliche Le Brique para amplificar el reclamo de condena a los culpables.

Cientos de personas se congregaron frente al boliche Le Brique, donde fue asesinado Fernando (Diego Medina)

Pasadas las 18.30 hs. los padres de Fernando ingresaron al acto desde un costado del escenario. “Fuerza Silvino. Fuerza Graciela”, les gritaban.

Luego se proyectó el primer video. Mientras de fondo sonaba el tema de Bersuit Vergarabat “No te olvides del ayer”, las fotos de Fernando pasaban una tras otra en la pantalla. En todas se lo veía sonriente junto a sus amigos, su novia y sus padres.

Entre las imágenes, se intercalaron varios cortos que protagonizaba Fernando y que fueron grabados con el celular de Julieta. Hay uno donde se lo ve con una manguera, bañando a Luna, la mascota de su novia; otro en la montaña rusa del Parque de la Costa: él y Julieta gritando desaforadamente; el último es en la playa, intentando hacer una pirueta juntos. Fernando ríe y su carcajada traspasa la pantalla. La plaza estaba repleta de gente pero, en ese momento, todo fue silencio.

El video que le dedicaron sus amigos cerró con un “Nos vemos”. Cortita y al pie, los jóvenes plasmaron por escrito la despedida que no fueron capaces de hacer en persona la madrugada del 18 de enero.

Uno de los videos recordó los proyectos solidarios de los que participaba Fernando

Hacia el final se dio uno de los momentos más emotivos. Fue cuando los amigos de Fernando entonaron la canción “El misterioso dragón”, una de las favoritas del joven. El tema habla de la lucha por la construcción de una sociedad de paz y armonía. A pesar de la presencia del dragón, que siempre va a impedirlo. De fondo, la pantalla replicaba la letra para que toda la plaza pudiera cantar el tema.

“Si queremos ayudar/A construir la paz/Un ladrillo hay que llevar/Una flor un corazón/Una porción de sol/Y estas ganas de vivir…”, reza el estribillo.

Interpelada por las lágrimas de la gente, Julieta Rossi se acercó al borde del escenario junto a su amiga Camila y, entre las dos, empezaron a agarrar los carteles que les acercaban los allí presentes. Todos tenían la foto de una persona que había sido víctima de la violencia; todos pedían “Justicia”.

De a poco, las chicas fueron acomodando las pancartas al costado de la bandera que pedía Justicia por Fernando. Mientras tanto los locutores repetían en voz alta los nombres de aquellos que, al igual que Fernando, murieron injustamente. La lista de nombres parecía infinita. La angustia, también

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